¿Debemos divorciarnos?
La cifra de divorcios en Cuba en los últimos años ha ascendido considerablemente, las causas son disímiles. (FOTO/Internet)
Opinión

¿Debemos divorciarnos?

Las Tunas.- Cuando salí ayer del trabajo e iba camino a casa, un joven en la esquina de la emisora me dijo: voy a proponer que en Radio Victoria se hable del divorcio, para que guíen a uno cuando está en la disyuntiva de si volver o no con tu expareja, o cómo superarlo.

Luego de aconsejarle rápidamente lo que creía, me quedé pensando en el tema, y es que, ya es habitual que una amiga o amigo te cuente sobre su separación y siempre la incertidumbre del paso siguiente.

Resulta que el divorcio, en la actualidad, tiende a ser más regla que excepción; se culpa por ello desde el empoderamiento que ha ganado socialmente la mujer hasta la postura promiscua, cada vez más recurrente de los hombres.

Mi papá siempre me dice que la causa fundamental de las separaciones actuales, es que los hombres quieren a una mujer que ya no existe (aquella conservadora y ama de casa) y las mujeres quieren a un hombre que nunca ha existido (fieles y manipulables).

Más allá de eso, considero que hay dos elementos imprescindibles para que una pareja logre subir peldaños y vencer obstáculos, y que actualmente se han perdido, y me refiero a la demostración del más profundo de los amores y el respeto hacia el otro.

Eso sí, hay que tener presentes que la relación de pareja es un contrato entre dos seres que han decidido estar juntos mientras se amen, es decir, que si una de las partes deja de sentir amor hacia el otro, este debe reconocer cuando se pierde y continuar.

La parte dañada siempre sufre, eso creo que es inevitable cuando aún se ama; pero hay que recordar siempre cuánto se vale, es decir, recurrir al amor propio y entender que si alguien ya no te quiere en su vida, también está en su derecho de continuar adelante.

La vida es una larga novela, compuesta de varios capítulos, hay unos tristes y otros alegres, porque el dolor nos embargue en un determinado momento no debemos pensar que será el final de nuestra historia.

Luego de aquella persona que no nos amó, llegará quien se haga cargo de nuestros días y nos haga sonreír, y si no llega, sea feliz con lo que tiene, la familia, los hijos, las amistades, su trabajo…. es preferible estar solo antes que mendigar un amor que no nos corresponde o tener una falsa pareja al lado.

Mi consejo ante el divorcio es que cuando el amor y la pasión cedan el paso ante sentimientos no tan bellos, es mejor continuar con una buena relación de amistad, antes que hacernos daño mutuamente.

/nre/

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