Primero de mayo: hacer juntos por #Cuba
Opinión

Primero de Mayo: hacer juntos por #Cuba

Las Tunas.- Este Primero de mayo, Las Tunas y Cuba en general, se anticipan. Amanece más temprano, con urgencia de sitios que se colman y barrios solitarios porque la gente que los habita madruga y al filo de un café marcha a una plaza con alegría y convicción.

Se trata de una celebración única, la misma de siempre y a la vez diferente porque cada año los contextos cambian y los desafíos y derroteros de los cubanos también.

En los primeros días del mes de abril se proclamó la Nueva Carta Magna del país y en jornadas recientes aconteció el congreso obrero que ratificó que sin las manos prestas y creadoras de millones de trabajadores es imposible sacar adelante la nación.

Todo acontece en el contexto de la entrada en vigor este 2 de mayo del título III de la ley Helms-Burton, el cual refuerza la aplicación del bloqueo, afecta los vínculos bilaterales y expande los efectos extraterritoriales de las medidas de agresión de Estados Unidos contra Cuba.

Nada asombra. De manera que este Primero de Mayo es otra oportunidad para reafirmarse en la historia y en la resistencia per se de los cubanos, acostumbrados ya a desafiar las poderosas fuerzas imperiales que causan no pocos daños al pueblo de la Mayor de las Antillas.

El Día internacional del proletariado es un buen momento para que los tuneros reflexionen también en torno a cuál es el aporte a ese Socialismo próspero y sostenible contemplado en el horizonte de desarrollo del país, qué significan realmente esas palabras y cómo la consigna se materializa en el corte de caña, en la molida de los centrales azucareros, la producción de materiales constructivos o de alimentos, una urgencia en Las Tunas y en Cuba.

Hijos en hombros, alegría en el rostro, codo con codo, al ritmo de conga y júbilo se vuelve al desfile; armados también de auténtica cubanía, expresiva de esos logros que nos hacen festejar el primer día de mayo a pesar de las carencias y limitaciones enfrentadas a diario.

Este día que en Cuba es de obreros, campesinos, profesionales, intelectuales, de trabajadores, volvemos a enunciar con palabras sencillas pero sinceras los sueños que animan a caminar, a empujar el país y a desterrar los viejos demonios que impiden crecer, florecer.

No hay plaza en silencio, voz que no clame por Cuba o mano que por Cuba no haga. Las oportunidades están ahí, los retos también; se sigue haciendo país.

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