Tuneros orgullosos de su historia. Ordey Díaz Escalona. Mucho se ha escrito y dicho sobre lo sucedido el diez el octubre de 1868, jornada en la cual se iniciaron nuestras guerras por la independencia de la patria y la historia de nuestra revolución, al decir de Fidel. Al cabo de 150 años la historiografía cubana ha logrado descifrar misterios y aclarar situaciones que a lo largo del tiempo han quedado ocultas o no se han dicho con suficiente claridad y objetividad, incluso siglo y medio después faltan muchas cosas por investigar, al decir del propio Doctor Eduardo Torres cuevas director de la academia de historia de Cuba. En ese empeño los investigadores tuneros han dedicado tiempo a destacar lo sucedido en la región que hoy comprende esta provincia en torno al movimiento independentista, investigaciones que tienen como fin valorizar que fue este territorio epicentro capital en los preparativos de aquella contienda, algo de lo cual los que habitamos el balcón del oriente cubano debemos sentir gran orgullo. Fue Vicente García el que en la tercera de las reuniones conspirativas desarrollada en El Mijial, la cual además presidio, el que propuso el día del alzamiento. Nuestro ilustre patriota hablo de las condiciones objetivas existentes para iniciar las hostilidades agregando que si los demás centros no se levantaban, los tuneros solos iniciarían la lucha. Aquella reunión del cuatro de octubre tuvo sus antecedentes en la del cuatro de agosto en San Miguel del Rompe y en la del primero de septiembre en la finca de Francisco Muños Rubalcaba, ambas también en este territorio. Ahora, fue obra de la casualidad o gracias a nuestra ubicación geográfica que sucedieron estos acontecimientos, por supuesto que no. Vicente García se convirtió en una de las figuras cimeras del movimiento independentista cubano de entonces. Tras su participación en la creación de la primera de las logias en 1867 en Bayamo en la cual también estuvo el ya tunero Francisco Muños Ruvalcaba y de donde luego saliera el comité revolucionario que encabezaría el pensamiento independentista. El León de Santa Rita logró un fuerte movimiento en esta región, al punto de que mucho antes del diez de octubre hombres bajo su liderazgo como el propio Muños y Ramón Ortuño ya tenían más de cien hombres armados y listos para iniciar las hostilidades. Conocido es por qué Carlos Manuel de Céspedes tuvo que levantarse el día diez, y el resto de los independentistas orientales, camagüeyanos y villareños secundarlos días y meses después, entre quienes más rápido reaccionan estuvo Vicente García. Un día después de la Demajagua, el once, comenzó a concentrar los tuneros en el potrero El Hormiguero y dos días después, el trece atacó a su ciudad natal. Aunque no pudo tomarla completamente, la sitió y durante diez días hostigó duramente a las tropas españolas que acudían a reforzar su defensa. Así se fraguaban las aspiraciones de los tuneros de arrebatarles mediante las armas la independencia de Cuba a los españoles. La Guerra de los diez años fracasó por las situaciones ya conocidas, pero al decir de Fidel, fue el inicio de la revolución que triunfo en 1959 y llevamos adelante hoy los cubanos, entre ellos, los que habitamos el balcón del oriente cubano, quienes vivimos orgullosos de nuestra historia.
Los tuneros también fueron protagonistas de la Guerra de los Diez Años., (FOTO Archivo).
Historia

Las Tunas, orgullosa de su historia desde el 10 de octubre de 1868

Mucho se ha escrito y dicho sobre lo sucedido el 10 el octubre de 1868, jornada en la cual se iniciaron las guerras por la independencia de Cuba y la historia de la Revolución, al decir de Fidel Castro.

Al cabo de 150 años la historiografía cubana ha logrado descifrar misterios y aclarar situaciones que a lo largo del tiempo han quedado ocultas o no se han dicho con suficiente claridad y objetividad, incluso siglo y medio después faltan muchas cosas por investigar, al decir del propio Doctor Eduardo Torres cuevas, director de la Academia de Historia de Cuba.

En ese empeño los investigadores de Las Tunas han dedicado tiempo a destacar lo sucedido en la región que hoy comprende esta provincia en torno al movimiento independentista, investigaciones que tienen como fin valorizar que fue el territorio de Las Tunas epicentro capital en los preparativos de aquella contienda.

Fue el mayor general Vicente García el que en la tercera de las reuniones conspirativas desarrollada en El Mijial, la cual además presidió, el que propuso el día del alzamiento. El ilustre patriota habló de las condiciones objetivas existentes para iniciar las hostilidades y afirmó que si los demás centros no se levantaban, los tuneros solos iniciarían la lucha.

Aquella reunión del 4 de octubre tuvo sus antecedentes en la del 4 de agosto en San Miguel del Rompe y en la del primero de septiembre en la finca de Francisco Muñoz Rubalcaba, ambas también en territorio de Las Tunas.

Ahora, ¿fue obra de la casualidad o gracias a la ubicación geográfica que sucedieron estos acontecimientos?, por supuesto que no. Vicente García se convirtió en una de las figuras cimeras del movimiento independentista cubano de entonces.

Tras su participación en la creación de la primera de las logias en 1867 en Bayamo, en la cual también estuvo Francisco Muñoz Rubalcaba, se formó el Comité revolucionario que encabezaría el pensamiento independentista.

El llamado León de Santa Rita logró un fuerte movimiento en esta región, al punto de que mucho antes del 10 de octubre hombres bajo su liderazgo como el propio Muñoz y Ramón Ortuño, ya tenían más de 100 hombres armados y listos para iniciar las hostilidades.

Conocido es por qué Carlos Manuel de Céspedes tuvo que levantarse el día 10, y el resto de los independentistas orientales, camagüeyanos y villareños secundarlos días y meses después, y entre quienes más rápido reaccionaron estuvo Vicente García.

Un día después de La Demajagua, el día 11, García comenzó a concentrar a los tuneros en el potrero El Hormiguero y dos días después, el 13, atacó a su ciudad natal. Aunque no pudo tomarla completamente, la sitió y durante 10 días hostigó duramente a las tropas españolas que acudían a reforzar su defensa.

Así se fraguaban las aspiraciones de los tuneros de arrebatarles mediante las armas la independencia de Cuba a los españoles. La Guerra de los 10 años fracasó por las situaciones ya conocidas, pero al decir de Fidel, fue el inicio de la revolución que triunfo en 1959 y que llevan adelante hoy los cubanos, entre ellos, los que habitan la provincia de Las Tunas, quienes viven orgullosos de su historia.

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