Las Tunas, Cuba. Domingo 22 de Julio de 2018
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Rabia, una enfermedad prevenible

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Rabia, una enfermedad prevenible

Foto tomada de Internet.

.La vacunación antirrábica es una de las medidas en Cuba para evitar la enfermedad en animales y humanos.  

Las Tunas.- En la provincia de Las Tunas se desarrollan acciones y se extreman las medidas de protección para evitar la rabia animal a partir de la vacunación a más de 72 mil perros con dueños. 

Maikel Méndez, zoonólogo del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, insistió que en el país se realiza cada año una vacunación antirrábica para minimizar el riesgo de la enfermedad en las mascotas más comunes entre la población, que son perros y gatos.

El zoonólogo de Las Tunas insistió que en Cuba se realiza cada año una vacunación antirrábica para minimizar el riesgo de la enfermedad. (Foto de la autora),

Cuba aplica un tratamiento muy eficiente para evitar casos de rabia humana una vez que el paciente asiste a los servicios de salud y comunica haber sido mordido por un animal.

La vacuna está garantizada en la provincia y puede ser solicitada al personal responsabilizado con la zoonosis en el Departamento de lucha Antivectorial de cada área de salud; además, en otros lugares se hacen inmunizaciones casa a casa o en puntos seleccionados en la comunidad para ese proceso, acotó el zoonólogo.

El especialista enfatizó en la importancia de preservar vivos a los agresores porque una de las conductas más frecuentes tras la mordida de un animal es sacrificarlo, sin esperar la vigilancia epidemiológica necesaria, que es de hasta 10 días, para determinar la presencia de rabia y tratar a la persona mordida solo si requiere el proceso.

Disímiles situaciones pueden provocar que una persona sea agredida por un animal, pero en el territorio la más frecuente es la tenencia inadecuada de estos y el contacto con extraños dentro del territorio de las especies.

Las mascotas no deben circular sueltas en playas, ni hacer sus deposiciones en las zonas de baño, por el alto riesgo parasitario al que exponen al humano.

El zoonólogo alertó que es una violación de la Ley de Tenencia de Animales en zonas urbanas permitir que las mascotas callejeen y destacó que la conducta más eficaz que se debe asumir, una vez que un animal le agrede, es realizar un lavado enérgico de la lesión con abundante agua y jabón, y acudir de inmediato a los servicios médicos.

Practicar un enjuague rápido de la lesión evitará que el virus rábico, que vive en la saliva del animal enfermo, penetre al Sistema Nervioso Central, pues un ágil y profundo lavado lo eliminaría.

¿Existen en Las Tunas casos de rabia humana?

«No, este año no tenemos casos. El Sistema de Salud Pública está diseñado para que toda persona lesionada por un animal, y necesitada de tratamiento, así lo reciba. Y en el caso de rabia animal, este año solo hubo un foco ya controlado, y mitigado con un grupo de acciones en el área de existencia».

La rabia es una enfermedad que afecta al Sistema Nervioso Central, y es progresiva y mortal, aunque en el caso de los humanos existen tratamientos que oportunamente son eficaces.

¿Cuáles son las manifestaciones en los animales?

«Lo primero que se aprecia es un cambio de conducta del animal, porque en un 80 por ciento de los casos de la rabia canina aparece el cuadro del animal agresivo, salivando, que lo muerde todo; pero en un 20 por ciento la conducta es totalmente diferente, el animal busca la oscuridad, la tranquilidad. Hay que saber que la rabia es una encefalitis y genera un cambio de conducta.

«A los gatos les da por caminar; se van de la casa y cuando regresan ya vienen con una parálisis del cuerpo posterior, casi no pueden caminar. Por eso, hay un proverbio campesino que dice: Gato con rabia, gato derrengao».

¿Otros animales también pueden padecer rabia?

«Todos los animales de sangre caliente son susceptibles de enfermar de rabia se habla de perros, gatos, cerdos, caballos, ovejos, chivos, roedores y hasta las aves, porque por ejemplo, las aves pueden ser lesionadas por una mangosta que tenga rabia y puede padecer la enfermedad.

«No se menosprecia el riesgo, pero las aves son una de las especies que por las características de su aparato bucal lo que hace es picar y en menor cuantía elimina el virus por su saliva. En el caso de los roedores hay muchas personas que asisten a consulta lesionadas y lo más importante es adoptar el tratamiento preventivo».

¿Siempre muere una animal con rabia?

«Sí, y el hombre también. Esta es una enfermedad que cobra cada año más de 55 mil vidas en el planeta; es mortal, pero totalmente prevenible para el hombre. Aquella persona que se exponga a ella y sea tributaria de tratamiento no la padece. La ciencia desarrolló una vacuna con tanta eficiencia que no se sufre si se pone a tiempo.

«Así como cobra vidas humanas también la de animales. Una vez que la padecen no sobreviven a su cuadro. En el caso de los humanos existen algunas excepciones de supervivencia en el primer mundo, pero la persona queda con muerte cerebral».

La etapa vacacional se acerca en Cuba, ¿Qué recomienda?

«Muchas personas se trasladan a playas o zonas de veraneo con mascotas; hay que mantenerlas controladas como está establecido; pasearlas con correas y no dejarlas deambular en espacios públicos.

«El Decreto Ley 272 recoge, entre otros asuntos, la Tenencia de Animales en las Playas; no solo por la rabia, sino por un grupo de enfermedades parasitarias que salen en las deposiciones de los animales. Por tanto, hay que ser muy cuidadoso con este asunto; además, preocuparse por vacunarlos con la antirrábica y sobre todo no dejarlos libres para evitar las agresiones a personas desconocidas.

«También hay que tener en cuenta que un animal suelto puede ser lesionado por otro rabioso y traer luego la enfermedad y el peligro a casa».   

En Cuba existen dos reservorios naturales de rabia, en murciélagos y mangostas, que son controlados, y aunque circulan sobre todo en la periferia, su cercanía a lugares poblados por humanos también los convierten en peligros latentes, y el zoonólogo recalcó en la importancia de actuar de inmediato si se es lesionado por ellos y vacunar animales de las zonas urbanas y rurales que pueden ser atacados por estas especies rábicas.

Siempre que exista un animal de sangre caliente el riesgo de padecer rabia es alto, pero asumir una conducta responsable, sobre todo, la autoseguridad, facilita una convivencia sana con ellos y evita accidentes siempre lamentables.

/ymp/

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Sobre Darletis Leyva González

Periodista, graduada de la Universidad de Oriente. Se desempeña como reportera con excelentes resultados en su gestión diaria. Es aguda en sus trabajos de opinión. Una de sus características es contar historias de vida en la que el factor humano está siempre presente. Atiende los temas de salud, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de cuba, premiada en varios concursos. @DarletisLG

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