Las Tunas.- Para cada paciente la vida es distinta tras conocer el diagnóstico de padecer cáncer en edad pediátrica. Es angustioso conocer que un integrante de la familia lo padece y en esa red de apoyo los profesionales de la Salud Pública de Las Tunas se convierten en aliados para enfrentar y sobreponerse al futuro de niños y adolescentes víctimas del cáncer.
En el área de salud del policlínico Aquiles Espinosa, desde hace 17 años, una familia conoce del humanismo, como motivo de esperanza y empatía a diario. «A los 19 meses de nacido Marquitos fue diagnosticado con Leucemia Linfoblástica Aguda. Llegamos al hospital Provincial Pediátrico Mártires de Las Tunas con un proceso de fiebre e inflamación», comenta Susel Duarte Ávila.
«El gastroenterólogo, el doctor Arley, que estaba de guardia en esa época decidió ingresarlo cuando le comenté un poco más al detalle lo que sucedía. Siempre hubo mucho interés por los médicos como la doctora María Teresa, quien estuvo muy preocupada hasta que se decidió hacer una prueba y le diagnosticaron la enfermedad. Es fue un momento difícil, pensé que todo acabaría y sentí ese miedo que te paraliza», comenta esta tunera mientras mira con orgullo la alegría en el rostro de su adolescente.
«El personal de salud habló mucho conmigo, me explicaron que tenía muchas posibilidades pues había muchos casos y que esa no era la peor de todas las leucemias, ellos me devolvieron la esperanza. Luego se remitió a las consultas en el Hospital William Soler, en La Habana, pues en la provincia la enfermedad se diagnostica pero no había posibilidades de tratamiento, había que hacerlo en otras provincias.
«Estoy agradecida del sistema de salud cubano que garantizó todo a pesar de las dificultades del país para acceder a los insumos de estos tratamientos, siempre hubo solución. Cada médico y enfermero que ha tratado a mi hijo todos estos años son especiales, con mucha comunicación, ellos nos fortalecían con la voluntad y la entrega, con alternativas cada momento para hacerle frente a la enfermedad».
Refiere Susel que cada 15 días debían trasladarse a La Habana para los citostáticos y existían las garantías del transporte. «Recuerdo una vez que la asparaginasa estuvo muy difícil y a los niños les organizaron los tratamientos para que coincidieran las vacunas y no se perdieran los frascos porque no se podían guardar, el país siempre busca una solución y más cuando se relaciona con la vida de un niño.
«Nunca hemos dejado de ser atendidos, nunca los trabajadores sociales de Salud han dejado de ir a la casa, los médicos y las enfermeras desde el consultorio hasta los que laboran en el policlínico nunca nos han dejado solos».
Comenta esta madre tunera que Marcos hizo una vida escolar en su infancia como la de cualquier otro niño, exceptuando que en determinadas ocasiones faltaba a la escuela por algún tipo de consulta de seguimiento, sólo se limitaba ante algún proceso que requería de mucho esfuerzo físico.
«El sistema de salud nunca se ha parado, ni las consultas, no se ha frenado un medicamento que haga falta, incluso con todos los tratamientos que él ha tenido que hacer por años se buscaba incluso en otras provincias.
«Ahora con el recrudecimiento del Bloqueo sigue la atención especializada y no habrá fuerzas externas que detenga la voluntad del estado de asegurar el derecho a la salud que se sostiene ante la vida de un niño», concluyó.
Marcos Antonio a sus 17 años conoce muy bien su diagnóstico y sueña con terminar su carrera de Logística, mientras estudia tercer año en la enseñanza técnica, desea ayudar y sostener a la familia, viajar, convertirse en un joven emprendedor, dueño de su propio andar enfocado en el crecimiento y la vida.
Cada año alrededor de 30 mil niños y adolescentes en América Latina se diagnostican con cáncer, una enfermedad con un gran impacto a nivel psicológico, familiar y social, y su atención constituye una prioridad para el gobierno cubano ante el acceso a los tratamientos y las consultas especializadas, pues hay historias de luchas diarias de niños y adolescentes que se imponen y enfrentan el cáncer a temprana edad.
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