Zenia y la voluntad de servir al otro
Zenia, junto a sus compañeros de brigada, en el momento de su recibimiento en Las Tunas. (FOTOS del autor).

Zenia y la voluntad de servir al otro

Las Tunas.- Zenia López Rodríguez es una joven de 30 años de edad, especialista en Medicina General Integral que, después de un año en la República Bolivariana de Venezuela, regresó a Cuba como miembro del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve para enfrentar a la Covid-19.

«Yo me encontraba desde hacía un año en la misión médica cubana en Venezuela y cuando aumentan los contagios en Cuba se nos plantea la necesidad de regresar para reforzar el trabajo acá, y en ningún momento lo dudamos», dice.

En audio

«A mí, con otro grupo de compañeros, me correspondió prestar servicios en el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila, donde trabajé en un centro pediátrico. Estoy muy agradecida con los habitantes de esa ciudad del centro de Cuba por todo el cariño que siempre nos mostraron. A ese pueblo le brindamos todo nuestro amor en el trabajo diario y sentimos el apoyo no solo de quienes atendimos, sino de todos».

Zenia señala que siente orgullo por apoyar en todo a la Revolución, y ahora en Las Tunas, su tierra natal, estará el tiempo que sea necesario, hasta que disminuya el contagio con el virus y se controle la enfermedad.

Graduada en 2015, Zenia ya había trabajado en zona roja durante seis meses en la lucha contra la Covid-19, antes de marchar a Venezuela, donde prestó sus servicios como profesional de la medicina cubana en el enfrentamiento a la pandemia en la parroquia Macarao, una de las 22 del Municipio Libertador, del Distrito Capital, con más 70 mil habitantes.

Estar un año alejada de la familia es algo muy difícil, mucho más cuando se tiene un hijo de cinco años al que añoraba todos los días. Y ahora describe el momento del reencuentro.

«El niño cuando me vio se quedó paradito, parece que por el tiempo sin verme y por el nerviosismo, al principio casi no me reconoció, y después se abrazó a mí y me besaba. Fue un momento muy emotivo y yo lo abrazaba y lo besaba en medio del llanto. Fue demasiado tiempo sin verlo y antes nunca estuvimos separados».

La doctora Zenia López Rodríguez representa lo más genuino de la juventud cubana, y desde su posición de profesional de la medicina siempre está dispuesta a cumplir cualquier tarea, por difícil que sea, y entrega todo su talento y esfuerzo para enfrentar a la Covid-19, desde el pasado 29 de julio que comenzó a trabajar en Ciego de Ávila, y ahora su misión está en Las Tunas, la tierra que la vio nacer.

/mga/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

Hijo del Puerto de Manatí añora al lugar que lo vio nacer

Miguel Díaz Nápoles

De Manzanillo a Manatí, el camino de la vida

Miguel Díaz Nápoles

Yanet María, entre la política y el arte

Miguel Díaz Nápoles

Escribir Comentario