Jorgito, un delegado “energizado”
Jorgito es un joven que siente los problemas de su comunidad como propios y trabaja por ayudar a solucionarlos. (FOTO/De la autora)
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Jorgito, un delegado «energizado»

A  Jorge Luis Álvarez Río todos le conocen por su activismo, es un joven de estos tiempos, de esos que encarnan la aspiración de ser alegres y profundos, de los que no teme a los desafíos y se las ingenia para multiplicar las horas y los resultados.

El muchacho oriundo de la comunidad rural de Lavanón, perteneciente al Consejo Popular 9 de Villa Nueva, es delegado del poder Popular, pedagogo, miembro de una Comisión Permanente de trabajo de la Asamblea Municipal y del Comité de la Unión de Jóvenes Comunistas, a esa instancia; además de locutor,  otra de sus pasiones.

Desde hace dos años, “Jorgito”, como todos le conocen, representa a sus vecinos y aunque tan sólo tiene 27 “primaveras”  y aún le resta por aprender en estas lides de ser portavoz  de su comunidad, tiene muy claros los principios de la responsabilidad asumida: «Lo primero que hay que tener en cuenta es que el pueblo es quien nomina y elige,  nosotros nos debemos al mandato que este delega y tenemos la obligación de rendirle cuenta y todo tema que acontezca en un municipio o una provincia debemos conocerlo. Además, con independencia del día de despacho, debemos  tener la disposición de atender a nuestro pueblo en el momento que nos lo pida y para eso estamos,  para tramitar con el Consejo de la Administración, con la dirección de la Asambleas sobre un determinado problema que tengan nuestros ciudadanos».

Actualmente, “Jorgito” rinde cuenta ante sus electores, al respecto comenta que en las asambleas, a pesar de la adversa situación con el transporte y el abastecimiento de agua que la comunidad recibe en pipas y ahora se dificulta debido al déficit de combustibles, la población ha respondido a la altura del momento histórico.

«El ciclo de abasto se ha extendido, incluso hasta 45 días, y hemos adoptado iniciativas como el tiro de agua con tracción animal, pero independientemente de estas carencias, la población ha asistido con la convicción de que es en la comunidad donde tenemos que debatir y buscar solución a las principales dificultades».

Le pregunto qué hace un delegado ante un escenario tan complejo, cómo explica y guía a sus vecinos; sin rodeos, seguro y franco, responde: «Lo  primero es conocer que está aconteciendo en el país, las causas de esa situación,  cuáles son las principales vías de solución  y qué hemos hecho como país y en la comunidad para mitigar y buscar alternativas.  Hay que prepararse y conocer cuáles son las principales preocupaciones de la población y, por supuesto, tramitar con los organismos las posibles soluciones. En esta situación la población ha entendido y se ha demostrado que existe comunicación».

Aunque no tiene recursos materiales para distribuir, sabe del valor que tiene para sus vecinos saberse escuchados, atendidos y representados por un joven que, más que todo, ama lo que hace. Porque “Jorgito”- como cualquier delegado cubano- no recibe salario alguno por ello y bien pudiera emplear su tiempo en actividades más fructíferas para el bolsillo o, incluso, en su preparación o disfrute  personal; sin embargo, desarrolla su labor con placer y la satisfacción de  contribuir al impulso de su asentamiento y, de esta manera, al del país.

«Con el concurso de la comunidad y de los organismos reparamos luminarias, pintamos varias instituciones, chapeamos las áreas colectivas y en la actualidad abrimos el camino que une a Levanón con la cabecera del poblado de Bartle, el cual estaba lleno de marabú, y hoy con el esfuerzo de cada uno de los electores y de la CCS José Santiago Ercilla, trabajamos en esta vía de acceso y facilitamos  la llegada al policlínico, la farmacia y otros centros de importancia para la población local».

A la pregunta de cómo le gustaría que le recordaran los vecinos que le eligieron;  responde con una sonrisa y una locuacidad que le es inherente a este ser menudo, pero “energizado” de tanto quehacer.

«El pueblo nos eligió, depositó la confianza en mí y tengo la responsabilidad de tributarles la mayor información posible.  Pues quisiera que me recordaran como la persona joven que hizo todo el esfuerzo por resolver la mayor cantidad de problemas que tenemos en nuestra comunidad y por supuesto cuando ya no tenga la tarea de delegado aportar al nuevo responsable con mis conocimientos y contribuir a que los electores comprendan que todos juntos, en estrecha unidad, podemos hacer un barrio y un mejor país,  más sostenible».

/nre/

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