Molinos de viento: pasado y futuro en Las Tunas
Tantos molinos de viento hubo en Puerto Padre que se ganó el apelativo de Villa Azul de los Molinos. (VISIONTUNERA FOTO)
Historia

Molinos de viento: pasado y futuro en Las Tunas

Las Tunas.- Compitiendo con la majestuosidad de las palmas y bellamente integrados al paisaje, los molinos de viento de extracción de agua formaron, en el pasado reciente, parte de la fisonomía de la provincia de Las Tunas, territorio de fuertes brisas y escasos recursos hidráulicos.

La fecha exacta del primero puesto en marcha no es precisa, sin embargo, algunos con más de sesenta años de edad, todavía se encuentran en buen uso.

A Cuba llegaron en la mitad del siglo XX de la mano de las inversiones estadounidenses en la ganadería de la isla y pronto ganaron adeptos por sus beneficios para extraer el agua de forma autónoma y sin gasto de combustibles.
Destaca en el territorio tunero, la ciudad de Puerto Padre, donde fueron tan abundantes que terminó siendo bautizada como la Villa Azul de los Molinos.

El historiador, Ernesto Carralero Bosh dijo que « la denominación se remonta al siglo XIX cuando el agua se extraía de pozos de brocal, pero al constituirse el 10 de octubre de 1899 la Chaparra Sugar Company, la empresa comenzó a importar molinos de viento. Las personas con posibilidades económicas empezaron a comprarlos y había muchos en el poblado. El poeta, Manuel Ayala, fue el primer poeta en usar la denominación de Villa Azul de los Molinos y el término se extendió».

«Actualmente persisten algunos, más bien como patrimonio, como es el caso del que existe en la Casa de la UNEAC. También hay otro molino simbólico en el Conjunto escultórico El quijote, pero ya no existen los motivos físicos que propiciaron el surgimiento del apelativo» concluyó.

Sonia Morel, bibliotecaria jubilada, rememora la presencia de los molinos de vientos para la extracción de agua en la zona urbana de la ciudad capital y asegura que «cuando no existía el acueducto, la mayoría de las casas de la ciudad de Las Tunas se abastecían de agua de los pozos y por ello, en muchas de ellas habían molinos para su extracción, después fueron quedando en desuso, pero en la zona rural siguieron siendo útiles. Incluso en la Finca de Las Galeano, todavía tienen uno en buen estado».

Aunque a algunas personas les parezca «cosa de tiempos pasados», el molino de viento sigue acentuando su valor práctico en la modernidad ante la crisis energética mundial y la contaminación ambiental.

Unos ochocientos todavía prestan servicios en la extracción de agua, desafiando la carencia de piezas de repuesto o se sustituyen por bombas fotovoltaicas.

El parque eólico que se construye en el municipio de Jesús Menéndez valida la eficacia de este sencillo invento, que en Las Tunas tiene un futuro seguro gracias a sus fuertes brisas.

/nre/

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