El cálido abrazo del pueblo en Pyongyang
El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel junto a su homólogo coreano Kim Jong-un. (FOTO / Internet).
El mundo

El cálido abrazo del pueblo en Pyongyang

Pyongyang.- Esta promete ser una gira intensa. Desbordada de emociones partió en la noche del pasado sábado de la Federación de Rusia la delegación cubana encabezada por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, hacia esta capital, donde el multitudinario recibimiento de pueblo hizo palpitar aceleradamente el corazón a más de uno.

Al filo de la 1:00 de la tarde –hora local- del domingo, llegó Díaz-Canel al aeropuerto internacional de esta capital, donde fue recibido, con todos los honores militares que corresponden a su alta investidura, por Kim Jong-un, Presidente del Partido del Trabajo de Corea, Presidente del Comité de Estado de la República Popular Democrática de Corea y Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea.

Cientos de personas le esperaban también en la explanada con banderas de ambos países y dando vítores por su presencia aquí. A la salida otra vez la ovación del pueblo; en la extensa avenida el homenaje continuó.

Bienvenidos, amistad y solidaridad son palabras que el traductor que acompaña a la prensa nos ayuda a descifrar en medio del bullicio. Así escuchamos en diferentes momentos del trayecto de unos 20 kilómetros que recorrió la caravana presidencial hasta llegar a su destino.

La cálida bienvenida al Jefe de Estado cubano se multiplicó en el icónico sitio donde se yergue La torre a la inmortalidad. Miles de personas agitaron flores, banderas y globos; y fueron perfectamente inteligibles las palabras Pyongyang y Habana.

Así se repetían las escenas durante los últimos ocho kilómetros de trayecto. Díaz-Canel y el compañero Kim Jong-un juntos en el mismo auto descapotable, saludaron a todos en medio de la multitudinaria acogida que indudablemente estremece.

Después tocó en la agenda el espacio para las conversaciones oficiales entre ambos mandatarios, un encuentro en el cual ratificaron la prioridad que los dos gobiernos conceden al fortalecimiento de las históricas relaciones iniciadas en el ya lejano año de 1960. Estos cimientos surgen de la amistad entre el líder de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz y el gran líder Kim Il Sung.

Un homenaje a la amistad

El estadio Ryugyong Jog Ju Yong fue majestuosamente engalanado. Era el escenario de la función artística ofrecida por Kim Jong-un, Presidente de la República Popular Democrática de Corea, en honor al Presidente de Cuba. La delegación cubana en pleno había sido invitada también.

La multitud allí concentrada resultó sobrecogedora, impactante. A la entrada de ambos presidentes el auditórium estalló y el pueblo abrió otra vez sus brazos a Cuba.

Un bellísimo espectáculo cobró vida y el tiempo pareció detenerse entonces. Icónicas melodías como la Marcha del 26 de Julio, Guajira Guantanamera, Damisela encantadora y ¡Cuba, qué linda es Cuba! fueron armoniosamente interpretadas por reconocidos artistas locales.

Canciones de amistad y heroísmo se sumaron a la velada. Las letras hablaban de obstáculos y víctimas, de sentimientos sublimes y honores insuperables, de amor patrio y solidaridad, de cariño hacia Cuba y sus líderes, de esperanza y amor, de muchos sacrificios…

La evocación a Fidel y a Kim Il Sung no dejó de estar presente. La gala fue un recorrido por la historia de amistad entre ambos pueblos. Una amistad que ha superado las distancias físicas y a la cual esta primera visita oficial de Díaz-Canel como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba envuelve en aires de continuidad.

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