La cooperativa Maniabo cuenta con las naves para la recría artificial de terneros.
La recría artificial se estabiliza a partir de la entrada regular de alimento animal. (FOTO ACN / Yaciel Peña de la Peña)
Portada » Maniabo, por la ruta del millón (III)

Maniabo, por la ruta del millón (III)

Las Tunas.- Cuando hace tres años la Dirección de la Agricultura en la provincia de Las Tunas consideró necesario abrir un centro dedicado a la recría artificial de terneros, a los trabajadores de la Unidad Básica de Producción Agropecuaria (UBPC) Maniabo se les hizo difícil entender el porqué de aquella decisión.

En aquel momento no imaginaron cómo sería el trabajo con aquellos animalitos desde los 10 días de nacidos, a los que había que ayudar a andar, a comer y todo el tiempo estar atentos a su desarrollo, tan fascinante como ver crecer a pequeños e indefensos niños.

Allí se habla de cuneros, teteras, orinales; los más grandes ocupan las primeras naves y los más pequeñitos se tambalean con sus paticas flacas en sus intentos por caminar.

Y más allá de la dedicación y paciencia que amerita este trabajo, la apertura del centro constituye hoy una de las principales acciones que actuaron en pos de los buenos resultados de los que hoy hace honor esta cooperativa.

Al separar a las nacientes crías de sus progenitoras, estas mantienen sus ubres llenas y toda esa producción es destinada al estado, de esta forma se incrementa la entrega de leche por unidad.

La res, además, al estar alejada de su hijo presenta celo en un menor período de tiempo, en consecuencia ella vuelve a gestarse y realiza hasta dos partos en el año.

El ternerito por su parte tiene asegurado el suplemento lechero hasta los cuatro meses de edad, pienso de inicio, heno y forrajes, alimentos que suplen los requerimientos nutricionales de los animales. Además, reciben atención zootécnica, veterinaria y alimentaria en correspondencia con sus edades, con el asesoramiento de un personal capacitado y con experiencia en estos menesteres.

Allí permanecen hasta el año, el macho se vende y la hembra se incorpora a otro centro de desarrollo, acción imprescindible para poder clasificar los futuros terneros por su fenotipo e identificar cuáles son los que presentan mayores características para la producción de leche; a estos se les da un tratamiento especial.

Así el trabajo en la UBPC Maniabo se transforma en un ciclo, en el que  se entrenan las reses desde edades tempranas y se crean las condiciones favorables para que  aumente cada vez más la entrega de leche al estado.

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

Empresa Eléctrica en Las Tunas llama a sus clientes a saldar sus deudas

Leydiana Leyva Romero

Contribuyen meteorólogos de Las Tunas a la formación de nuevos profesionales

Esnilda Romero Mañas

Sector agropecuario de Las Tunas hace suya la Tarea Vida

Yenima Díaz Velázquez

Escribir Comentario