Potrero Hormiguero, símbolo de Las Tunas
Historia

Potrero Hormiguero, símbolo de Las Tunas

La noticia del alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua, fue como una descarga para el mayor general Vicente García González el 11 de octubre de 1868. Inmediatamente de la salida de la reunión del ayuntamiento envió el aviso a sus correligionarios.

Apenas el día 4 en la reunión de El Mijial, los compatriotas habían aprobado su propuesta de levantarse en armas contra España el 14. Sin embargo, al ser descubierta la conspiración, Céspedes se adelantó para evitar el arresto.

Con premura los tuneros comprometidos con los ideales independentistas comenzaron a agruparse en el potrero Hormiguero, propiedad de Vicente García.

La espesura de la vegetación y la cercanía a la ciudad convirtieron al lugar en el cuartel general del caudillo tunero, quien desde allí planeó y ejecutó el primer asalto a la ciudad, el 13 de octubre.

Escuche declaraciones de Víctor Marrero, historiador de la ciudad de Las Tunas

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El historiador de la ciudad, Víctor Marrero Zaldívar, dijo a Tiempo21 que «el potrero Hormiguero estaba a una vista de la ciudad, ubicado en el actual Parque 26 de julio y se extendía hasta Yariguá. Era extensísimo el terreno. Ellos acampan en un bosque tupido para asaltar el pueblo porque estaba muy cerca».

Marrero aclaró que «los tuneros se alzaron con la bandera de Narciso López, porque era la que tenía Julián santana, que había participado en los sucesos de 1851. Eso sí, le colocaron alrededor de la estrella la inscripción Los cazadores de Hatuey, que fue como se identificaron a las tropas de Vicente García»

El 13 de octubre de 1868, los mambises asaltaron el pueblo y lo tomaron casi totalmente, con excepción de la iglesia, donde se atrincheraron los españoles. Luego de quemar la ranchería de las afueras, regresaron a sus posiciones.

Hormiguero era una propiedad dedicada fundamentalmente a la crianza de ganado bovino y equinos, y sus excelentes ejemplares fueron utilizados para alimentar a las tropas mambisas y como animales de tiro y de combate.

En esta hacienda también se dedicaban zonas al cultivo de alimentos y sirvió de refugio a las familias que se vieron obligadas a abandonar el poblado durante la guerra.

Actualmente un sencillo monumento, que pasa casi desapercibido dentro del Parque 26 de julio de la ciudad de Las Tunas, recuerda a las nuevas generaciones el lugar donde por primera vez se alzó la Bandera Cubana en el territorio y se juró luchar hasta la completa independencia de Cuba.

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