Por siempre en esta orilla
Deporte

Por siempre en esta orilla

Por siempre en esta orillaLas Tunas.- El hecho de que mi mamá trabaje  desde hace más de 20 años en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) Carlos Miguel Leyva González, de esta ciudad, hace que mi crecimiento personal haya estado ligado a la formación de los atletas.

A mi mente me vienen nombres como Darién Nuñez, Eddy Julio Martínez, Roberto Súliban Baldoquín, Jordan Álvarez, jóvenes peloteros que recuerdo porque muchos de ellos fueron mis compañeros de repaso o mis amigos personales.

Con la ambición de aficionada a mi Deporte nacional y de amante a mi Patria siempre imaginé verlos miembros de los Leñadores y de la nómina del equipo Cuba de béisbol, defendiendo en cualquier lugar del mundo su bandera.

La realidad me abofeteó sin piedad y poco a poco los ví partir.

Hoy tengo la oportunidad de estar triplemente al lado de «los pinos nuevos»: mi mamá continúa de profesora en la EIDE; yo como periodista los veo en los entrenamientos de los equipos juveniles y sub 15 años; y poco a poco me he ido introduciendo en sus vidas para transmitirle el amor a la Patria que me inunda con la esperanza de verlos para siempre en esta orilla.

Avisoré que con el triunfo de los Leñadores en la 57 Serie Nacional de Béisbol (un segundo lugar que supo a primero), los tuneros se afianzarían más a su bandera verde y roja, y desde todos los niveles aumentaría la calidad del béisbol en la provincia hasta hacerse campeones.

Pero a veces los jóvenes están impregnados de impulsos y se cree muy frecuentemente que una buena actuación es merecedora de todos los beneficios y la desesperación puede ser causante de deslealtad, cuando se marchan en busca de otros sueños.

Recientemente tuve la dicha de compartir criterios con Alberto Juantorena y Ana Fidelia Quiroz, ambas glorias del deporte en Cuba. El ambiente que se vive entre ellos es de arraigo a su patria y compromiso con la tierra que los formó, es de emoción y mucho orgullo.

«Nosotros como glorias deportivas hacemos de cada momento una oportunidad para hablar con la nueva generación de deportistas que no tuvieron la misma oportunidad que Juantorena, Javier Sotomayor y Mirella Luis… de estar cerca del líder Fidel Castro, para nosotros él fue nuestra máxima inspiración en cada momento de competencia.

«Cuando tú tengas momentos de tristeza… siempre piensa en Fidel. Eso me ayudó a salir de los momentos difíciles por los cuales yo pasé. Eso me hizo no flaquearme ni tirar la toalla, seguir adelante y darle glorias a mi país».

En ocasión de cumplirse un año de la muerte de Fidel Castro, el pelotero tunero Dánel Castro también opinó.

«Cada vez que  iba a jugar en los eventos internacionales, iba pensando en ganar la medalla y dársela al Comandante.

«Igual cuando me intentaban persuadir para que desertara. Una vez fueron buscándome en Australia, me ofrecieron 24 millones y no acepté, después vinieron a quererme sacar por otro lado, pero tampoco acepté.

«Eran tiempos en que había que ser digno con el Comandante por lo que había hecho. Esas cosas uno tiene que aplaudirlas y sentirse orgulloso de haber tenido personas como él».

La preparación política e ideológica de los que se inician en este mundo, más allá de llenar libretas con contenidos poco interiorizados, debe ambicionar discutir problemas reales de la sociedad en que viven y de enfrentar cuestionamientos en vez de dejarlos en el interior.

Llevar a las aulas las vivencias, consejos, experiencias de glorias como Osmani Urrutia, Ermidelio, Danel Castro y muchos otros, sin dudas ayudará a a formar en los jóvenes la necesaria lealtad del alma para que no deje de triunfar el deporte cubano.

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

 

Artículos relacionados

Saltador cubano Lescay en busca del podio en cita olímpica de la juventud

Redacción Tiempo21

Cuatro tuneros participarán en el Juego de las Estrellas del béisbol cubano

Gretel Yanet Tamayo Velázquez

Los Leñadores vuelven a los entrenamientos en béisbol

Gretel Yanet Tamayo Velázquez

Enviar Comentario


9 − = cinco