Las Tunas, Cuba. Martes 17 de Julio de 2018
Home > Deporte > Leñadores a la final: utopía hecha realidad

Leñadores a la final: utopía hecha realidad

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page
Leñadores a la final: utopía hecha realidad

Los Leñadores cumplieron sus sueños. (ACN Foto /Yaciel Peña de la Peña),

Las Tunas.- Imposible olvidar hoy como empezó todo. Yo aún no trabajaba en el periodismo deportivo pero, seguidora del béisbol y tunera además, sabía que los Leñadores estaban entre los mejores equipos del país y habían logrado pasar a la segunda fase de la Serie Nacional.

En mi emisora se alegaba un gran recibimiento con fiestas populares y otras iniciativas por parte del Gobierno en la provincia de Las Tunas; sin embargo ningún comentario igualó mi impacto cuándo al salir del trabajo choqué con un mar de pueblo verde, con banderas por toda la avenida principal de esta ciudad, algarabías, jóvenes con carteles y la Plaza Martiana lista para dar la bienvenida a los que ya considerábamos por este triunfo, nuestros campeones.

Los automóviles paseaban a los Leñadores por gran parte de la ciudad, había congas, fuegos artificiales…¡eran carnavales en Las Tunas y la afición lo celebraba con pasión!


Ni los laureados, ni la afición imaginaron ese día lo que se avecinaba, o puede que sí lo soñaran pero más como utopía que pensando en palpar la materialización de sus deseos.

Luego recuerdo la primera vez que vi entrar a Ayala, Paumier, Luis Ángel Gómez, José Ángel García y Carlos Pérez al estadio Julio Antonio Mella. Ya trabajaba en la Redacción deportiva y tuve el honor de poder tener sus primeras declaraciones.

Al día siguiente se vistieron de verde y de rojo frente a un grupo de estudiantes de la Universidad de Las Tunas, y nunca olvidaré cuando Ayala, el torpedero de Camagüey devenido tunero me dijo: «Las Tunas que cuente conmigo, que yo soy el cañón agramontino».

El play off que un día se mostró impensable estuvo a la vuelta de la esquina. Los leñadores comenzaron  a convertirse en uno de los equipos más temidos del campeonato. Dánel Castro llegó a su hit dos mil, Viñales lideró en carreras empujadas, Yhonson fue el líder de los bateadores y el equipo se mantuvo durante casi toda la serie en el primer lugar en la tabla de posiciones. Gracias a ello fuimos los primeros en llegar a las semifinales de la pelota cubana y los Leones de la capital serían nuestros rivales.

Mientras el campeón vigente Granma derrotaba a batazos a los cocodrilos de Matanzas para lograr su pase a la final en apenas cinco encuentros, los Leones de Industriales caían a mordidas a un grupo de Leñadores en el estadio Latinoamericano, de la capital. Los peloteros de Las Tunas se mostraban en desventaja ante el enorme empuje del Coloso del Cerro y las grandiosa entrega de un equipo azul que rememoró sus mejores momentos en la pelota cubana.

Las redes sociales comenzaron a colapsar, los amigos que se me hacían antagónicos escribían y llamaban a mi telefono augurando su victoria, la afición intentó por momentos desfallecer, el gran Alarcón y el oportuno Viñales desaparecían de nuestras pantallas al ser opacados por un Samón y un Malleta que no parecían tener freno.

Y fue cuando mi emoción creció, al ver a un Quiala y a un Larduet que pocos ven a nivel nacional, luchar con la estirpe de un oriental digno, a un Ayala totalmente tunero y capaz de echarse el equipo sobre los hombros y a un Dánel, un Dánel, que ratificó ser el más oportuno de los bateadores cubanos y por sorpresa de todos, también un gran bailador.

Las Tunas volvió a recibir a Industriales, con desventaja de 2-3 y la posibilidad de una muerte ante el más mínimo error. El «Julio Antonio Mella» se puso su mejor traje, y por mucho más pequeño que el Latinoamericano, parecía enorme ante el empuje de su pueblo.

La afición siempre estuvo ahí y el empate esperado acrecentó el ánimo del pueblo y la confianza en los suyos.

¿El juego? Aún hoy no lo puedo describir. Solo puedo asegurar que fue una utopía hecha realidad. Los grandes quedaron desnudos y sin escudos, los tímidos mostraron arrojo y valor.

¡Las Tunas está en la final de la pelota cubana! Gracias Pablo Civil, por mostrar talento y confiar en tus muchachos, gracias a Edesio Pérez por la gran preparación, gracias Alarcón y Viñales por responder cuando más lo necesitaba el equipo, el pueblo; gracias a todos los muchachos, al oportuno Leonis, Ayala, gracias Las Tunas por hacerme sentir orgullosa y gracias Cuba por ser tierra de grandes luchadores.

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Adialim López Morales

Adialim López Morales, graduada de periodismo en la Universidad de Camaguey «Ignacio Agramonte y Loynaz» en el 2017. Le gusta y se desempeña actualmente en el periodismo deportivo.

2 comentarios

  1. Muy lindo artículo!

    Soy habanera pero no quiero dejar de dar a las Gracias y felicitar a los Leñadores de Las Tunas por resultar campeones verdaderos en el terreno! Suerte en la final por el Campeonato de Cuba!

  2. Alonso Leyva Pérez

    Hoy no puedo hablar bien, estoy al igual que mi esposa disfónico, Las Tunas en la gran final, amén de todo lo que “los grandes comentaristas y periodistas capitalinos” decían, “el favorito” Industriales cayó, en verdad un gran equipo, pero no tuvieron argumentos para arrebatar a Las Tunas, El León no pudo con los Leñadores que son de la estirpr de Vicente García, adelante Leñadores Tunas está con Uds.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


cinco × = 5