Aunque los Cocodrilos de Matanzas se coronaron campeones de la pelota cubana con un contundente triunfo de 11×0 en el estadio Latinoamericano, la actuación de los Leñadores de Las Tunas merece reconocimiento. El conjunto verdirrojo, que llegó hasta la final tras una temporada de entrega y disciplina.
Matanzas impuso su ofensiva desde el primer inning con una ráfaga de ocho imparables y siete carreras, ventaja que marcó el rumbo del encuentro. Sin embargo, los Leñadores enfrentaron a un pitcheo sólido de Yamichel Pérez, quien apenas permitió cuatro hits en siete entradas.
El mérito de Las Tunas está en su recorrido. Atrás dejaron obstáculos y se ganaron un puesto en la gran final, mostrando garra en cada serie.
La Dirección Provincial de Deportes de Las Tunas anunció que el recibimiento a los subcampeones será en la Plaza Martiana, a las nueve de la mañana. Allí, la afición podrá rendir homenaje a un grupo que, más allá del resultado, defendió con orgullo los colores de su tierra y dejó claro que el béisbol tunero sigue siendo protagonista en la historia del pasatiempo nacional.
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