Las Tunas.- En las páginas de la historia de Cuba son muchas las mujeres que marcan con su impronta el quehacer desde la Salud Pública y en la provincia de Las Tunas, la licenciada en Enfermería Belkis Rondón Barbán enarbola con su ejemplo el sector sanitario en el Policlínico Docente Gustavo Aldereguía Lima.
«Soy enfermera del consultorio médico número seis, del Grupo Básico de Trabajo uno. Desde el año 1989 se me otorgó la vivienda, vivo y trabajo en ese consultorio.
«Estamos viviendo momentos difíciles y tenemos que hacer de corazón muchas cosas porque a veces nos faltan insumos, pero siempre apoyamos a las familias y los pacientes de la comunidad.
«Representamos a un sector que hace todo cuanto haga falta y más por el bienestar de la colectividad, por lograr indicadores sanitarios que evidencien la resolutividad de los servicios médicos», refiere en su diálogo la también especialista de Enfermería Comunitaria.
El quehacer de esta profesional es amplio e irradia la transformación de su comunidad y su vínculo con la ciencia desde la Sociedad Cubana de Enfermería, en la mejora continua del sistema y el reconocimiento de los servicios sanitarios como un derecho fundamental de las personas.
«Lo principal en la Atención Primaria de Salud es la prevención de las enfermedades, se realizan pruebas citológicas, se desarrolla el Programa de Vacunación, el seguimiento a los grupos vulnerables, todo para evitar que el paciente enferme. Ya cuando está enfermo, se caracteriza diferente en la población.
«En mi consultorio funciona el grupo comunitario en alianza con las brigadistas sanitarias capacitadas y habilitadas en esa vital función de promover la salud de todos.
«Llevo tantos años ya en mi profesión que para mí es lo máximo, sólo me he separado de mi comunidad durante los dos años que cumplí misión en Venezuela, y han sido los únicos calendarios que no he trabajado con mi población.
«En esa época mandaron a otra enfermera, trabajó por mí y cuando retorné a la Patria me reincorporé y volví a trabajar en el mismo consultorio», explica con orgullo.
Esta tunera reivindica el protagonismo de la mujer en su profesión y en la historia del sistema de Salud Pública cubano, «la Enfermería para mí es amor, dedicación y responsabilidad con el trabajo, los pacientes, mis compañeros y la Sociedad Cubana de Enfermería, que nos permite esa superación constante y nos vincula a la actividad investigativa con un alto impacto por su oportunidad transformadora a nivel social.
«Esta labor asistencial denota por la vocación, el esfuerzo y el compromiso ante el cuidado y el bienestar colectivo», comenta esta tunera de mediana estatura.
«Desde que me gradué y comencé a trabajar en mi Policlínico en el año 1987, estoy incorporada en las filas del Capítulo Provincial de la SOCUENF. Siempre, año por año, presento junto a otras colegas trabajos científicos en este centro, obteniendo lauros, menciones y reconocimientos diversos que avalan hoy la intervención desde mi comunidad relacionados con el embarazo en la adolescencia, las Infecciones de Transmisión Sexual y las lesiones no intencionadas en entornos escolares, entre otros temas».
El trato afable y el diálogo espontáneo con quienes la saludan a su paso, denotan el carácter de esta fémina, quien forma parte de la historia de su área de salud y entrega cada experiencia a las nuevas generaciones que hoy llegan a su consultorio para apropiarse de prácticas seguras desde la Medicina Familiar.
La licenciada Belkis Rondón Barbán forma parte de las mujeres que hoy ponen a prueba sus capacidades creativas, con la certeza de representar a quienes además celebran este calendario, el aniversario 50 de la Sociedad Cubana de Enfermería, una organización que representa a los profesionales que gozan de un gran prestigio desde el ámbito local y cuyo trabajo consiste en cuidar y curar al paciente.
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