Las Tunas.- Del año 2026, los residentes en la provincia de Las Tunas esperan un incremento en las producciones agropecuarias que se refleje en la variedad y calidad de los alimentos que se comercializan en el territorio y que constituyen la base de la nutrición de las personas.
Con ese propósito deben trabajar los productores estatales y privados y los usufructuarios de los ocho municipios, conscientes de su papel en la recuperación económica del país y en la supervivencia de los cubanos frente a la actual crisis económica mundial.
Dicho objetivo puede hacerse realidad porque en el actual calendario se ha concretado la bísqueda de nuevas áreas de desarrollo para incrementar la siembra de los diferentes cultivos varios, especialmente de plátano, yuca, boniato y calabaza.
Ante los bajos rendimientos por la falta de fertilizantes, se hace necesario extender las plantaciones y en ese empeño es determinante el enfrentamiento al marabí, sobre todo en el cinturón del centro y en la parte sur del territorio, Jobabo, Colombia y Amancio.
Mucho más complejas son las circunstancias para la obtención de proteína animal pues es muy marcada la carencia de alimentos especializados para la obtención de huevos y carne porcina y de aves, por lo que habrá que acabar de concretar los módulos pecuarios de las unidades productoras y otras alternativas.
Entre ellas sobresale la crianza de cerdos de capa oscura y de gallinas semirrísticas, especies más resistentes a enfermedades y que se adaptan bien a la alimentación con desechos de los hogares, restos de cosechas y plantas que constituyen alimento animal.
En esas aristas, y durante todo el 2025, ha estado la influencia de las principales autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia, mediante recorridos por las áreas productivas, con diálogos oportunos y bísqueda de soluciones ante las limitaciones.
/mga/



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