Puerto Padre, Las Tunas – Un singular espectáculo que imbricó el arte milenario, la contemporaneidad y cubanía dió la bienvenida en Puerto Padre al nuevo año lunar chino, celebración que distingue desde hace 26 años a la escuela cubana de Wushu y Qi Qong Rufino Alay Chang.
Niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, en simbiosis con artistas de la localidad durante más de una hora ofrecieron al público una gala que incluyó presentación de Karate.
Liderada por los maestros Carlos Rodríguez Cordovi y Yahima Justo, la emotiva cita en la sede de la escuela contó con la presencia de puertopadrenses, descendientes de chinos que se asentaron en el territorio y mantienen viva las tradiciones.
Manejo impecable de armas, abanicos, sombrillas y ejecución de las artes marciales exaltaron en el cierre de la fiesta de la primera, en la cual niños protagonizaron la danza del león del sur.
Aplausos y elogios premiaron a los participantes en la presentación que abrazó el nuevo almanaque chino, regido por el Caballo de Fuego.






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