Según un portavoz del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, serán conducidos ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en Manhattan a las 12:00 hora local.
Desde la noche del sábado ambos ingresaron al Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad y esta será la primera audiencia ante la justicia de Estados Unidos luego del montaje de un caso que, a juicio de observadores, solo persigue el cambio de régimen en Venezuela y el anunciado dominio por el propio Trump de las reservas petroleras de la nación sudamericana.
La audiencia se efectuará apenas 48 horas después de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara el rapto del líder bolivariano y su compañera de vida, en una operación que incluyó bombardeos contra objetivos en varios puntos de Venezuela.
Pam Bondi, fiscal general de Estados Unidos, publicó en X un comunicado conjunto con el Departamento de Justicia, el FBI y la Administración para el Control de Drogas (DEA) sobre el operativo que resultó en el secuestro de Maduro.
Señaló que la acción requirió meses de planificación y que tenía el objetivo de «garantizar el traslado seguro de los acusados al país para enfrentar los cargos federales que se les imputan».
«Se exploraron todas las opciones legales para resolver la situación de manera pacífica», pero la responsabilidad del desenlace recae en «la persistencia en la conducta delictiva» de los acusados, afirmó Bondi.
La coalición Answer advirtió que luego de semanas de amenazas de Trump de que pronto comenzaría una invasión terrestre en Venezuela la agresión se produjo y que este podría ser el comienzo de otra guerra, basada completamente en mentiras.
Para la organización anti-belicista no se trataría de un combate del Gobierno de Trump al narcotráfico ni de defender la democracia, sino de robar el petróleo de Venezuela y dominar América Latina.
Poco antes de las 17:00 hora local del sábado aterrizó en una base militar de Nueva York el avión que condujo a Maduro, quien descendió de la aeronave tiempo después bajo un fuerte dispositivo de seguridad, encapuchado, caminando con dificultad y al parecer esposado. Era muy escasa la visibilidad, de acuerdo con las imágenes transmitidas aquí en la televisión.
Este fin de semana fue de protestas contra la guerra y de apoyo a Venezuela en varias ciudades estadounidenses entre ellas, la capital del país. Ayer también tuvo lugar una masiva manifestación frente al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se encuentran bajo custodia Maduro y su esposa.
La concentración exigió a Trump el fin de los golpes de Estado, del intervencionismo de Estados Unidos y del secuestro de presidente de una nación soberana.
El 70 por ciento de los ciudadanos del país está en contra de una acción militar en Venezuela, a tono con las encuestas.




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