Las Tunas.- El lanzador tunero Darién Núñez volvió a vestir la camiseta de Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol, después de su participación en la edición de 2013, y lo hizo con una gran actuación en su rol de relevista.
Bajo la dirección de Germán Mesa, Núñez fue utilizado en situaciones claves y siempre respondió con eficacia. En total, trabajó tres entradas completas, sin permitir carreras, con apenas un hit, un boleto, tres ponches y un WHIP de 0.67.
Su desempeño se distribuyó frente a tres rivales: ante Panamá retiró un tercio de inning; contra Colombia lanzó un episodio completo en el que recetó dos ponches; y frente a Canadá se mantuvo en la lomita durante una entrada y dos tercios, con un boleto y un ponche.
La carrera de Núñez ha transitado por las Ligas Menores, las Grandes Ligas con los Dodgers de Los Ángeles, así como por diferentes circuitos profesionales en el Caribe. Esa experiencia internacional se reflejó en su seguridad y control cada vez que fue llamado desde el bullpen.
En este regreso, el amanciero pudo mostrar su potencial y dejó entrever que está listo para enfrentar nuevos retos con el equipo cubano. Su brazo se convirtió en garantía de estabilidad y confianza para el cuerpo técnico y sus compañeros.
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