Las Tunas.- Una ofensiva en la limpieza manual y química, y en el cultivo de desyerbe de las plantaciones cañeras, son acciones que figuran en las prioridades de la Empresa Azucarera de la oriental provincia de Las Tunas para contrarrestar los efectos de la intensa sequía que afecta al territorio.
A esas medidas se agrega una adecuada fertilización para mejorar el estado vegetativo de las plantaciones, significó a la prensa Danilo Infante Morales, jefe del Grupo de Caña de la entidad.
El directivo destacó además, la importancia del empleo del bioestimulante y el antiestresante Fitomas-E, con el cual se han tratado unas 79 mil hectáreas de caña en la provincia y se espera llegar a 130 mil este año.
Los cañeros prevén amortiguar la adversidad climática con el uso más eficiente del regadío a través de las fuentes de abasto en explotación y preparar la suficiente tierra para aprovechar las lluvias por venir y avanzar en el programa de siembra de frío.
Aunque está por definir la cuantía de las afectaciones de la sequía en los campos cañeros, se estiman pérdidas de dos mil hectáreas plantadas en la etapa de primavera y áreas donde las semillas no germinaron por falta de agua.
El compromiso de repetir el cumplimiento del plan de producción logrado en la pasada zafra, constituye un incentivo de los azucareros tuneros para evitar que la sequía sea un factor determinante en ese propósito.
La provincia de Las Tunas, unos 700 kilómetros al este de La Habana, registra el 64 por ciento del promedio histórico de precipitaciones hasta la fecha y los embalses se encuentran al 20 por ciento de su capacidad de llenado.
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