Yo lo veía venir, Jorge Alderete. Lo presentí desde el momento mismo en que me dijeron que estabas en Angola. O, para serte más sincero, desde que me lo creí; porque al principio dije: ¡qué va, NO puede ser! ¿Qué ibas a hacer tú allá, muchacho, formando parte de una unidad de combate, si aquí en la paz siempre andabas peleado con el orden y la disciplina, y el Sargento Ferrales comiéndote a reportes, y tú quedándote sin pase, pero volviendo una y otra vez a tus andadas? ¿Qué ibas a hacer tú allá, Alderete, si vivías la vida inventando cuentos para no asistir a la preparación combativa?: porque… “Yo NO estoy para eso, compadre; lo mío son las nenas, la fiesta. ¡Entiende…!”.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo