
Iris Hernández Rodríguez
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
El avance tecnológico no cuestiona la existencia del teléfono, pero sí cómo hacerlo más perfecto, al punto de que se comercializan algunos que no solo reproducen alta fidelidad en la voz, sino que ofrecen una serie de funciones como números memorizados, desvío de llamadas, espera en línea e identificación del emisor, unida a la posibilidad de portarlos en los bolsillos.
Lejos de la añeja polémica sobre el inventor del aparato telefónico de si Graham Bell se adjudicó la patente de la creación de Antonio Meucci, a estas alturas del progreso no he escuchado ningún vaticinio atrevido de que en un futuro cercano pudiera eclipsarse esta prestación. Los canales de comunicación evolucionan, llegaron a niveles insospechados hace una década, sin embargo, al teléfono solo se le relaciona con perfeccionamiento. Nunca se relaciona con desaparición, ni siquiera con la ampliación en el uso del correo electrónico o el iPad.
La vida moderna es difícil de concebir –casi imposible- sin la disponibilidad de un teléfono a mano. No importa si es uno fijo sobre la mesa de trabajo o al lado de la cama. Puede ser uno de tipo alternativo incluso. Y, más avanzado aún, con las opciones del móvil con su diversidad de aplicaciones.
Es esa la razón por la cual en Cuba se ha convertido en una prioridad de la telefonía llevar el servicio hasta los lugares más intrincados, con la modalidad de los centros agentes o “públicas”, como les seguimos nombrando. Se trata de una modalidad que trata de ubicar un equipo en una casa, elegida por la comunidad, y que sirve para hacer tanto llamadas locales, nacionales como internacionales.
Sus prestaciones son durante 12 horas al día como mínimo, preferentemente en el horario de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche. Y, aunque allí no se incluye la mensajería o al recadero, sí apela a la solidaridad del vecino para localizar a la persona que recibe una llamada, recoger un mensaje o informar quién ha intentado comunicarse.
Es por eso que por encima de los dividendos que genere un servicio, al menos así se busca facilitar la comunicación de las personas sin importar su ubicación geográfica, y mejorar su calidad de vida aunque solo se trate de cuando suena un teléfono.


Twitter
Googlize this
Facebook