![]() |
| El Che (izquierda) junto al Comandante Camilo Cienfuegos, uno de sus grandes amigos. |
Raúl Estrada Zamora
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Las Tunas.- Este 8 de octubre se cumplieron 44 años de la caída del heroico revolucionario cubano-argentino Ernesto Che Guevara en poder del ejército de Bolivia, que lo entregó a los agentes especialmente enviados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, a manos de quienes murió asesinado al día siguiente.
Con motivo de la efeméride, Tiempo21 se interesó por precisar detalles acerca de la presencia física del Che en la provincia de Las Tunas, y con ese objetivo entrevistó telefónicamente al profesor e investigador Alfonso Aliaga, residente en Amancio, poblado situado a 85 kilómetros al suroeste de esta ciudad y a más de 600 kilómetros al este de La Habana.
Aliaga es miembro de la Asociación de Historiadores de Cuba y de la Sociedad Cultural José Martí; ha investigado rigurosamente la historia local, tiene varios artículos y ensayos publicados al respecto, y en respuesta a nuestro medio digital, recordó que el territorio tunero fue escenario del primer combate del Che en el llano durante la guerra de liberación liderada por Fidel Castro contra la tiranía proimperialista de Fulgencio Batista.
Dicho enfrentamiento armado tuvo lugar en un sitio denominado La Federal, perteneciente al actual municipio de Colombia, y en él la Columna 8 Ciro Redondo, comandada por el Che en la Invasión de Oriente a Occidente, resultó victoriosa, aunque perdió dos guerrilleros y tuvo algunos heridos.
De allí –rememoró Aliaga– el valeroso Comandante continuó con su tropa y penetró en el municipio que hoy lleva el nombre de Amancio, donde por primera vez usó la boina con la cual siempre se le vio a partir de entonces.
De acuerdo con el investigador, el Che penetró a tierra amanciera por Laguna Baja, sitio en el cual se reunió con el legendario Camilo Cienfuegos, quien dirigía la Columna 2 Antonio Maceo, a la que el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde, Fidel Castro, le había dado la misión de llevar la guerra hasta la occidental provincia de Pinar del Río.
–Fue la última vez en que se reunieron esos dos grandes estrategas y amigos desde su salida de la Sierra Maestra, hecho que fortaleció la moral combativa de ambas tropas y la confianza de los combatientes en la victoria –afirmó Aliaga, y agregó:
"Bajo intensos aguaceros, por caminos enlodados, cruzando arroyos y ríos crecidos, asediados por enjambres de mosquitos y perseguidos por fuertes contingentes de soldados, el Che y sus hombres prosiguieron su avance, pasaron por localidades como Sitio Viejo, Yamaqueyes, Asturias, Charco Piedra, Sumacará, y llegaron a La Faldriquera, o Faldriquera del Diablo, que así también se le conoce, y allí establecieron campamento.
"En ese lugar, los rebeldes recibieron la visita de los vecinos de la zona y de miembros del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, quienes los abastecieron de víveres y otros recursos, y les proporcionaron valiosas informaciones.
"Es así como el Che se enteró de los detalles concernientes al desalojo de Las Maboas y del valiente enfrentamiento de los campesinos de esa comunidad a la Guardia Rural que cometió ese atropello, hechos que corroboraron la existencia de fuerzas revolucionarias en esa zona, lideradas por el Partido Socialista Popular y el Movimiento 26 de Julio.
"Ante esa realidad, el Che escribió un informe a Fidel en el cual le expresó que era factible crear por allí una guerrilla de unos 30 hombres para hostigar a las fuerzas de la tiranía, pues además había montes desde Santa Beatriz a San Miguel, lugar donde también acampó".
Alfonso Aliaga dijo a Tiempo21 que después del triunfo de la Revolución, el Primero de Enero de 1959, el Che volvió a Amancio, en visita de trabajo como ministro de Industrias, y su presencia es gratamente recordada, sobre todo en el puerto de Guayaba, donde contribuyó a la inauguración de la terminal de embarque de azúcar a granel que hoy existe en esa zona.
"La presencia del Che en Las Tunas dejó una profunda huella, no solo en los colombianos y amancieros, sino en todos los habitantes de nuestra provincia", recalcó el investigador.

Especiales
Twitter
Googlize this
Facebook
