Martí, una plaza y una luz que proyectan al futuro
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Martí, una plaza y una luz que proyectan al futuro

Las Tunas.- En medio del acontecer de la ciudad de Las Tunas, rodeado del pasar de los autos y de la población, un sitio atrapa los rayos solares para dar eterna luz a quien, hombre bueno al fin, murió de cara al sol.

En una combinación perfecta de astronomía e historia, cada 19 de Mayo a las 2:30 de la tarde, hora de la muerte del Héroe Nacional de Cuba José Martí, un rayo de luz vuelve e  inmortaliza al hombre que fue jinete, soldado, político, humanista y Apóstol de la independencia cubana.

Desde pequeña uno de los sitios más emblemáticos y que ha captado mi atención es la Plaza Martiana. Hasta ella llegué, cada 28 de enero, para recordar a quien modeló para los niños de América páginas de hondo significado y visión futura. Pareciera que tales propósitos animaron a Domingo Alás Rosell, el arquitecto artífice de la sui generis obra y de otras que distinguen a Las Tunas.

Recuerdo los actos cuando era estudiante de la primaria y secundaria, en cada  desfile martiano la Plaza se engalanaba y se colmaba de una niñez espontánea y feliz que representaba a los personajes de La Edad de Oro. Ya de adolescente recuerdo también  las noches de tertulias con mis amigos donde íbamos hasta allí para conversar y ver el transcurrir de la ciudad y sus habitantes.

En esas noches observaba el rostro de Martí inmortalizado en la escultura de Rita Longa, quien perpetuó en bronce la imagen del Héroe Nacional de Cuba. Muy cerca de esa pieza una frase del Maestro sentencia: La luz es el gozo supremo de los hombres.

Ha transcurrido el tiempo, pero siempre que regreso a ese espacio de mi ciudad me deleito observando la singularidad del calendario donde se señalan fechas históricas como el nacimiento y la muerte del escritor de los Versos sencillos.

Allí, en la Plaza Martiana, todo confluye en armonía: el arte, la historia, la astronomía y la reverencia al héroe; sólo desentona en ese espacio común, el deplorable actuar ciudadano que en ocasiones mancha la honra de los tuneros hacia el Maestro.

Hace poco más de un mes, a 124 años de la siembra definitiva de Martí en Dos Ríos, regresé al lugar tantas veces visitado, justo cuando la luz solar iluminaba el rostro de Martí; un suceso hermoso e impactante, digno homenaje a quien fiel a su Patria, escogió la luz que ilumina y mata. (Lianet Vega Romero /Estudiante de Periodismo).

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