Yamila Fernández González, instructora de arte de Las Tunas. (TIEMPO21 FOTO/ Angeluis)
Yamila Fernández González, instructora de arte de Las Tunas. (TIEMPO21 FOTO/ Angeluis)
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Yamila Fernández y el gusto de ser y enseñar desde el arte

Las Tunas.- Intercambié con ella hace unos años, cuando otros menos me separaban del ejercicio de graduación y desde el sector de la cultura tuve el gusto de conocer de personas cargadas de energía, ideas renovadoras y una inmensa sensibilidad.

Hacía también poco que Yamila Fernández González trabajaba en esta ciudad, capital de la provincia de Las Tunas, tras una fuerte y reconocida labor como instructora de arte en el municipio de Puerto Padre.

En la Brigada José Martí compartía con otros jóvenes sobre las posibilidades de los cotidiáfonos, invento suyo que convirtió utensilios de cocina y latas viejas en instrumentos en toda regla.

Hoy los continúa utilizando en las aulas de la escuela secundaria baásica Wenceslao Rivero, donde los adolescente emplean su energía dominándolos a fuerza de intentos repetitivos y la guía de esa maestra especial, joven y menuda, con una energía que irradia en cada gesto aun cuando el embarazo le obliga por unos meses a alejarse del calor de los pupitres.

En la pared el autorretrato guitarra en mano, que desde la monocromía refleja su amor por la música y el valor de incursionar fuera de su zona de confort. Ella solo sonríe y habla del gusto que le tomó a la pedagogía, de la que no se salvan ni en casa.

Y vuelve a esa percusión improvisada, las cuentas de madera, la placa y el retazo de cuero de un taburete destartalado, para asemejar las sonoridades tradicionales.

Con varios premios y reconocimientos, todavía ansía crecer en herramientas y estrategias que acrecientan los valores de la música como terapia, de su aprendizaje como habilidad para entender otros contenidos.

Así vuelve cada día a la puerta de la escuela tras dejar a su pequeño bajo el cuidado de otros maestros, y no se resiste a entrar, aunque ya no tenga clases en el horario y otro pequeño retoño desde el vientre protector se pregunte el color de sus ojos y por el calor de sus manos.

En video

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