Impartir justicia es el día a día de una jueza de Las Tunas
Gente

Impartir justicia es el día a día de una jueza de Las Tunas

Impartir justicia es el día a día de una jueza de Las Tunas
Luz Elena Jorge Salazar.

Las Tunas.- Es viernes, y el almanaque dice que se vive el 8 de junio de 2018, un día común para cualquier cubano que desanda las calles, apurado luego de despertar y recordar que hay mil tareas por hacer.

Pero, no es una jornada sin importancia la que espera a Luz Elena Jorge Salazar, jueza de la Sala de lo Civil, Administrativo y lo Laboral del Tribunal Popular Provincial de Las Tunas, porque hoy hará lo que tanto le gusta, impartir justicia; más cuando toda Cuba celebra el día del trabajador jurídico.

De niña soñaba con ser periodista, y se imaginaba su nombre impreso en un periódico o a su voz saliendo de las bocinas de un radio. Poco a poco los sueños se transformaron y optó por la Licenciatura en Derecho, profesión en la que acumula una larga experiencia.

Escuche entrevista

Descargar audio

 «¿Experiencia? Sí, eso es lo que te da transitar por este sistema y en mi caso muy particular haber pasado por todas las materias. Trabajé por cerca de 20 años en sedes municipales de lo penal tanto en la cabecera provincial como en la ciudad de Puerto Padre cuando había salas territoriales; incluso en la tercera de lo penal se asistía al municipio de Jesús Menéndez.

«Esta es una labor que te interrelaciona, que comunica una materia con la otra porque te permite decantar qué puede ser penal, qué puede ser civil, qué puede ser laboral, qué puede ser administrativo… Todavía estoy enamorada de mi profesión».

Habla y sonríe con dulzura, hilvanando ideas, desentrañando recuerdos y se detiene en el silencio solo para valorar cuánto le han aportado los más de 29 años en el sistema de tribunales.

«Desde el punto de vista individual me ha servido de mucha utilidad porque la vida es un constante aprendizaje, una experiencia que no se detiene.  Y, ya sea negativo o positivo, siempre te nutre y te sirve para aplicarlo en tu profesión, en tu vida personal y en tu vida social. Hay situaciones que se presentan a veces de la materia penal que necesitan del conocimiento de un juez o de un especialista de otra materia.

«Pienso que la carrera de Derecho es una interdisciplina.  No por gusto hay muchísimos perfiles.  Tú te gradúas de la especialidad; pero, puedes trabajar en la Fiscalía General de la República, el Tribunal Popular, los bufetes colectivos, la Notaría, como asesor jurídico… Todo te permite un aprendizaje; sin embargo, en el caso específico de los jueces, nos da más conocimientos».

Luz Elena está convencida de que los años no la hacen envejecer y tal vez esa valentía ante la vida es la misma que exhibe cada día, cuando debe dictar sentencia.

«Son los conocimientos acumulados los que ayudan a dictar sentencia, que nunca es la responsabilidad de una sola persona.  El estilo de trabajo del sistema de tribunales es siempre colegiar.  Eso significa que varios jueces profesionales, unidos a los jueces legos, emiten criterios, dan sus opiniones y se estudian el asunto en cuestión.  Entonces eso es interdisciplinariedad.  Es decir, nada es aislado, todo tiene un vínculo con las distintas materias.  Dictar sentencia es el colofón de los asuntos, para resolverlos».

A veces se queja. Por determinada razón; pero, se pregunta cómo se sentiría en otro lugar y no se encuentra porque se siente juez y solo juez.

«Varios compañeros se van, con sus razones y luego dicen que nunca llegan a sentirse parte de otro sistema como se sienten del nuestro.  Mi experiencia profesional es de 29 años de graduada y, de ellos, 27 en el sistema de tribunales. Por eso digo: Sí, sí, aquí es donde me siento bien, siempre quiero ser jueza.

«Es un importante aprendizaje. Excepto por la materia de juez de ejecución he transitado por las restantes.  Pasan los años; pero, aún conservo entusiasmo por seguir aprendiendo porque esa es la mayor riqueza, el conocimiento».

Y vuelve a reír feliz, orgullosa y satisfecha. Sabe que su entrega no ha sido estéril. Y lo que es mejor, todavía puede aportar más en esta profesión que ocupa cada uno de sus días.

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

Lisney y el idioma de los animales

Claudia Pérez Navarro

Panchón y su manía de construir

Edelmis Cruz Rodríguez

Yendris Velázquez: la medicina familiar una vocación de total amor

Yami Montoya

Enviar Comentario


seis × = 12