Eliseo Reyes, el pequeño gran capitán
Historia

Eliseo Reyes, el pequeño gran capitán

Cuando se confirmó su muerte, Ernesto Che Guevara escribió en su Diario de campaña «Hemos perdido el mejor hombre de la guerrilla, y naturalmente, uno de sus pilares, compañero mío desde que, siendo casi un niño, fue mensajero de la Columna cuatro, hasta la invasión y esta nueva aventura revolucionaria…»

Así, el Che evocaba aquellos tiempos en las montañas de la Sierra Maestra, cuando Eliseo Reyes Rodríguez, con solo 17 años de edad, se convirtió en mensajero del Ejercito Rebelde.

Pronto la tropa lo rebautizó como: San Luis, por su origen en ese poblado santiaguero, y se ganó la confianza del Guerrillero Heroico y un lugar en la Columna Invasora Antonio Maceo.

Desafiando su complexión adolescente mantuvo un comportamiento a la altura de las expectativas y al llegar La Habana, en la caravana de La Victoria exhibía los grados de capitán.

Con el triunfo revolucionario de enero de 1959, Eliseo asume importantes tareas, entre ellas la de delegado del Ministerio del Interior en la provincia de Pinar del Río.

También su prestigio y pericia en la lucha armada, le valieron un lugar en la guerrilla del Che, y ya como Rolando, llegó a Bolivia para continuar la tarea de libertar a la América toda.

El 25 de abril de 1967, fue catalogado por Guevara como un «Día negro» pues en el enfrentamiento en la finca El Mesón, Rolando fue herido en el muslo y falleció antes de poder recibir ayuda.

Los restos de Eliseo Reyes Rodríguez, el capitán San Luis, reposan en el Mausoleo de Santa Clara, donde comparte el homenaje que Cuba y el mundo le rinde a Ernesto Guevara y a los compañeros que entregaron junto a él su vida en tierras bolivianas.

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