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La huella de Fidel está en Playa La Boca

La huella de Fidel está en Playa La Boca
Esta es la zona del muelle viejo en la playa La Boca. (Fotos de la autora)

Puerto Padre (Las Tunas).- El calendario marcaba como fecha el 20 de enero de 1978. Era un día importante para los puertopadrenses, Fidel Castro inauguraba la Terminal de Azúcar Puerto Carúpano, al norte de la provincia de Las Tunas.

Esa sería una de las 15 visitas del invicto Comandante a esta provincia, pero la más especial para Rafaela Infante Escalona y los vecinos de la popular playa La Boca.

Rafaela recuerda, aún con emoción, aquellas horas en las que la costa se llenó de guardias y el movimiento atípico les hacía intuir que Fidel llegaría en cualquier momento por su vecino mar.  

Tengo 55 años y soy nacida y criada en la playa. Aquel día fue especial, cuenta Rafaela y su mirada segura y palabras precisas, infunden la emoción de quien posee un grato recuerdo.

La huella de Fidel está en Playa La Boca
Rafaela Infante Escalona.

«Estaba muy jovencita y recién parida; me llamó la atención aquel ambiente. Me mantuve por la ventana de la casa, esperando… Yo vivo frente al actual muelle de la playa, pero cuando vi los ferrocementos que venían, me dije: Ahí viene Fidel. Salí corriendo para el muelle viejo, aunque mi mamá no quería que fuera porque aún no tenía ni la cuarentena.

«Cuando llegamos, efectivamente, ahí estaba él, el Comandante. Estábamos muchos vecinos y compañeros de trabajo del club y otros establecimientos gastronómicos que ya no existen. Cuando él llegó fue algo único.

«La seguridad no quería que él se bajara para donde estábamos y no nos dejaban llegar hasta él; entonces él dijo que no, Estas son mi gente, y apartó así a sus escoltas y fue hasta nosotros.

«Desde que llegó fue jaraneando; abrazó y besó a todo el mundo. Todavía me parece tener su brazo en mi hombro y recuerdo que dijo: Mira qué nenita, cará. Y una señora que vivía aquí y ya falleció le dijo: Sí, Comandante, pero esa Nenita ya tiene otra nenita. Yo tenía entonces 15 años.

«Entonces él dijo: Vea, aquí hay mucho marisco, langosta, carey… Y así jaraneando con nosotros hasta que ya le dijeron Comandante nos tenemos que retirar y lo llevaron rumbo a playa La Llanita, aquí en el mismo litoral».

¿Y él preguntó por esta comunidad? ¿Cómo era la vida de ustedes?

«Sí, sí. Nosotros le dijimos que algunos trabajaban en el club, otros en centros gastronómicos; otros eran pescadores… También jovencitas del otro lado, del Socucho, le contaron de la comunidad.

«A la entrada del malecón estaba el muelle viejo. Aún allí se ve la plazoleta donde él estuvo».

¿Cómo es la vida de ustedes aquí?

«Antes éramos poquitos, pero ahora somos muchas personas. Esto ya es un pueblo. Se ha mudado mucha gente, hasta de la ciudad de Las Tunas. Antes esto era monte casi todo y ahora es grandísimo.

«Trabajamos. Yo trabajo desde que tenía 18 años. Aquí tenemos los servicios básicos, e incluso una escuela y ya va otro grupo de chiquiticos, el futuro, pero se requiere mejorar la playa en condiciones, precios más asequibles en las ofertas gastronómicas, sobre todo para las familias con menos solvencia, pues ahora pasamos a la Empresa de Alojamiento de Las Tunas y los productos son caros».

¿Y es verdad que se nota el acercamiento del mar?

«Sí, se nota, pero no como dicen. Yo nací aquí y lo veo. Antes la zona donde está el actual muelle era el cañón y lo dragaron, entonces se hizo la playa, porque la playa siempre fue en La Llanita, que es una lástima porque el Club, que era un complejo gastronómico maravilloso, se quemó, y se perdió; también la playa, está abandonada. Esa es una playa hermosa, virgen.

«Ahora la gente lo que hace es bañarse cerca del muelle, donde hay peligros, como patanas de agua, botes de cruce del cañón, corrientes donde se han ahogado varias personas. Esta zona es el cañón, para la entrada a la Bahía de Puerto Padre, Puerto Carúpano; la Playa La Llanita se puede aprovechar mejor y siempre fue más segura.

«Esta es una zona bella y si le dan condiciones, puede aportar mucho. Debería mejorarse para desarrollar el turismo y para el pueblo, sobre todo. Uno se pone a caminar por la orilla y ve la maravilla, porque es natural».

Han pasado 40 años de aquella visita de Fidel a Playa La Boca. Playa La Boca es uno de los destinos turísticos más populares de Las Tunas y como Rafaela, sus coterráneos creen que hay mucho por hacer en esa costa dotada de una pródiga naturaleza.

Aprovecharla y mejorar sus condiciones de vida son especiales maneras de honrar aquella visita de nuestro invicto Fidel.

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