Las Tunas, Cuba. Lunes 23 de Abril de 2018
Home > Opinión > Los discursos de Fidel, lecciones de vida para los cubanos

Los discursos de Fidel, lecciones de vida para los cubanos

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Los discursos de Fidel, lecciones de vida para los cubanosIncontables son las maneras de evocar a Fidel Castro, máximo líder de la Revolución Cubana, inolvidable Comandante en Jefe y defensor de las causas justas de todo el mundo. De su prolífica vida han quedado grabados para la posteridad su obra política, su ejemplo de combatiente por la independencia de Cuba, su afán de justicia y el amor por la verdad.Este legado trasciende fronteras y llega hasta los lugares más recónditos del planeta.

Los cubanos lo recuerdan a un año de su desaparición física con la vitalidad y energía que lo caracterizaban, compartiendo con los obreros, rodeado de niños, en un cañaveral o practicando algún deporte; pero, sin dudas, hay momentos en su trayectoria que el pueblo no borrará jamás de su memoria, como los que protagonizó desde la tribuna en la Plaza de la Revolución en La Habana o cualquiera otra que le permitiera transmitir sus mensajes políticos.

Y es que Fidel se caracterizó por ser un buen orador. Desde su histórica autodefensa La Historia me absolverá hasta sus últimas alocuciones, todas llevan implícitas un pensamiento profundo, avanzado y de una claridad poco común para penetrar en cualquier asunto que le interesara, así como la facilidad para llegar al auditorio, no importaba si era de mayor preparación o el pueblo reunido en la Plaza, el ama de casa, el obrero o el profesional.

Su expresión sencilla y vehemente, el compromiso con la verdad y con el pueblo al que esclarecía cualquier situación para que no se confundiera con las campañas del enemigo,permitían que su mensaje fuera comprendido por todos.

En total el Líder de la Revolución Cubana pronunció más de 20 mil discursos. Hoy quienes ya peinan canas recuerdan los pronunciados durante los primeros años de la Revolución, cuando tras horas de apasionado discursar enronquecía ante el ferviente auditorio.

Sus frases concisasy apasionadas se memorizan fácilmente -no importa cuántos años han transcurridos desde que fueron pronunciadas- por la carga emocional y educativa que encierran.

Uno de sus discursos más recordados es el pronunciado en su calidad de presidente del Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 12 de octubre de 1979 en Nueva York (EE.UU.).

En aquella oportunidad, ante decenas de líderes mundiales, el líder cubano se dirigió a los Gobiernos del mundo hablando de democracia y paz y haciendo un claro énfasis en la desigualdad social. Con un discurso claro y modesto, Castro instó a las naciones a luchar por el derecho a la vida y la dignidad humana.

«La explotación de los países pobres por los países ricos debe cesar. Sé que en muchos países pobres hay también explotadores y explotados. Me dirijo a las naciones ricas para que contribuyan. Me dirijo a los países pobres para que distribuyan. ¡Basta ya de palabras! ¡Hacen falta hechos!

«Basta ya de la ilusión de que los problemas del mundo se puedan resolver con armas nucleares. Las bombas podrán matar a los hambrientos, a los enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar el hambre, las enfermedades, la ignorancia. No pueden tampoco matar la justa rebeldía de los pueblos y en el holocausto morirán también los ricos, que son los que más tienen que perder en este mundo.»

La mayoría de sus comparecencias se quedaron para siempre en la memoria popular, como la de aquel 28 de octubre de 1967 en la velada solemne en homenaje al comandante Ernesto Che Guevara, en la Plaza de la Revolución. Entonces dijo:

«Nos dejó su pensamiento revolucionario, nos dejó sus virtudes revolucionarias, nos dejó su carácter, su voluntad, su tenacidad, su espíritu de trabajo. En una palabra, ¡nos dejó su ejemplo! ¡Y el ejemplo del Che debe ser un modelo para nuestro pueblo, el ejemplo del Che debe ser el modelo ideal para nuestro pueblo!
Si queremos expresar cómo aspiramos que sean nuestros combatientes revolucionarios, nuestros militantes, nuestros hombres, debemos decir sin vacilación de ninguna índole: ¡Que sean como el Che! Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡Que sean como el Che! Si queremos decir cómo deseamos que se eduquen nuestros niños, debemos decir sin vacilación: ¡Queremos que se eduquen en el espíritu del Che! Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es el Che! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!»

El primero de mayo de 2000 en la Plaza de la Revolución José Martí, el Comandante en Jefe Fidel Castro dio a conocer el concepto de Revolución en otro de sus discursos trascendentales. Aquella alocución se ha convertido en guía para los cubanos, a partir de que la definición esbozada en esa ocasión se ha convertido en brújula de la labor patriótica de todo el pueblo y resumen de la historia pasada, presente y sobre todo futura de la nación cubana.

«Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.»

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


9 − tres =