Las Tunas, Cuba. Lunes 23 de Octubre de 2017
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Ernesto Che Guevara, el hombre más allá del deber

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Ernesto Che Guevara, el hombre más allá del deber

. El Che, modelo de hombre excepcional, que resume en sí valor, humildad, honradez y talento creador.

Hombres y mujeres de todo el mundo recuerdan por estos días a Ernesto Che Guevara, el argentino-cubano universal, el Guerrillero Heroico, y su vida y obra resaltan en conferencias, talleres, presentaciones de libros, películas o documentales… que todas las formas posibles a saber se utilizan para rendirle homenaje en el aniversario 50 de su asesinato.

El Che es presencia e inspiración, no solo para sus hermanos cubanos: en cualquier lugar del planeta, por remoto que parezca, se le conoce y admira.

Su imagen preside las protestas de los obreros que reclaman al patrón capitalista, lo mismo que guía los pasos de los campesinos de nuestras tierras de América, o sirve de ejemplo a quienes luchan por una vida mejor, al indio y al pobre, a los humillados y explotados, a los preteridos y olvidados.

Y es que el Che es un modelo de hombre excepcional, que resume en sí valor, humildad, honradez, talento creador, aptitudes para dirigir hombres en una guerrilla lo mismo que en la vida civil, buen hijo, excelente esposo y padre de familia.

Impresionan algunos rasgos de su carácter que realzan su sentido de lo humano. La amistad que lo unió al líder de la Revolución cubana ilustra una de sus características más atrayentes: su lealtad a los amigos y colaboradores cercanos.

Acerca de él dijo Fidel: «El Che era de aquellos por quienes todo el mundo sentía inmediatamente afecto, a causa de su sencillez, de su carácter, de su naturalidad, de su espíritu de camaradería, de su personalidad, de su originalidad.(…) No necesitamos mucho tiempo para ponernos de acuerdo y aceptarle en nuestra expedición».

Era el año 1955, iniciaba entonces una amistad que solo terminaría con la muerte del argentino.

En otra oportunidad Fidel volvió sobre el tema y entonces aseguró: «Para Che, que era impulsivo, muy valiente, muy audaz y a veces temerario, tuve siempre consideraciones especiales. Se convirtió en uno de los más singulares ejemplos de combatiente y de revolucionario. Che se convirtió en un gran símbolo para el mundo entero, del hombre ejemplar, revolucionario, heroico. Se convirtió, yo diría, en uno de los más singulares ejemplos de combatiente y de revolucionario del Tercer Mundo, e incluso del mundo industrializado. Y no era injustificada esa idea y esa imagen que se hiciera del Che».

El elevado concepto que tenía Fidel sobre el Che refleja además el dolor por la pérdida temprana de quien tanto tenía para dar a los pobres y desposeídos del mundo.

Contrasta esta imagen con la de padre cariñoso y preocupado por sus hijos; pero, Aleidita, la mayor de sus hijos con Aleida March, nos devuelve un Guevara conmovedor, solo al alcance de la memoria de sus más allegados.

Hoy ella lo recuerda desde la altura de los tres, cuatro… siete años – la edad que tenía cuando murió su papá- y resalta la figura paterna compartiendo con su familia y desbordando amor por los pequeños de casa, aunque el dirigente revolucionario tenía poco tiempo y sus obligaciones lo mantenían constantemente alejado del hogar.

Aleidita rememora: «Papi demostró que era un hombre con una gran capacidad para amar, y que a pesar de la distancia y el tiempo, logró que nosotros lo quisiéramos y lo amáramos».

En sus remembranzas, momentos compartidos, anécdotas -como cuando le envió de regalo un león de peluche para que la acompañara en la noche y no tuviera miedo de ir al baño sola- confirman la idea de que su papá está siempre con ella y no la abandonará nunca a pesar de la certeza de su ausencia.  

Pero, de la esposa, Aleida March de la Torre, son los recuerdos más íntimos. El amor entre el Che y Aleida surgió un día cualquiera, a finales de 1958, en medio del peligro, las privaciones y las tensiones de la guerra.

Se casaron en junio de 1959, poco después de que él obtuviera el divorcio de su primer matrimonio y fueron como tantas parejas que por entonces debían repartir su tiempo entre las obligaciones impuestas por el deber y su pequeño núcleo familiar, que con los años fue creciendo.

Ocho años de matrimonio y cuatro hijos en común llenaban de alegría los escasos instantes en que el Che y Aleida compartían tras largas jornadas de trabajo, viajes, discursos, reuniones…

Sobre esta hermosa relación Aleida escribió un volumen que tituló Evocación, en el cual resume la esencia de un amor que trasciende por lo humano y porque él supo anteponer el deber a su propio interés personal, a su propia vida.

El enamorado escribió en una de las últimas cartas que le escribió a su mujer: «Sigue sirviendo mi café. Y si sientes mi presencia, no te vires. No rompas el conjuro. Seguiré siempre a tu lado».

Se vieron, por última vez en octubre de 1966. El Che quiso despedirse de sus hijos y Aleida recuerda así aquel encuentro: «Cuando llegaron los niños, les presenté a un uruguayo muy amigo de su papá que quería conocerlos. (…) Tanto para el Che como para mí fue un momento muy difícil, en particular para él en extremo doloroso, porque estar tan cerca de ellos y no podérselo decir, ni tratarlos como deseaba, lo ponía ante una de las pruebas más duras por las que había tenido que pasar».

Ella no lo vio nunca más, pero poco después de su partida recibió un poema que dejó escrito para ella: «Adiós, mi única, no tiembles ante el hambre de los lobos / ni en el frío estepario de la ausencia / del lado del corazón te llevo / y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume»…

Es imposible conocer la dimensión exacta del Guerrillero Heroico sin penetrar en la esencia del Hombre, ese que supo ser amigo, padre, amante esposo.

Cada octubre estas imágenes regresan en profusión, aunque en realidad todos los días debemos volver la vista a ellas, para inspirarnos en su ejemplo, para ser mejores personas, mejores revolucionarios.

/ymp/

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Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

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