Las Tunas, Cuba. Sábado 16 de Diciembre de 2017
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Las Tunas, sequía y ahorro de agua

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Las Tunas, sequía y ahorro de agua. Más de 526 comunidades y 136 mil habitantes de la provincia reciben el agua a través de pipas

Las Tunas.- A pesar de atravesar por el período húmedo, en la provincia de Las Tunas se agudiza la situación de la sequía, el desastre natural que más preocupa a los habitantes de este oriental territorio.

Cultivos con retraso vegetativo, falta de pastos, trajín de cisternas para llevar agua al ganado e incertidumbre sobre la disponibilidad para el riego de cultivos, son algunas  consecuencias de la escasez hídrica, una situación que puede ser catastrófica si no llegan las lluvias de forma abundante.

Cada día que no llueva a partir de septiembre crecerá para Las Tunas el riesgo de entrar en situación de sequía extrema en 2018, según expertos de la delegación territorial del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente, quienes aseguran que uno de los veranos más seco de la última década es fruto de un año en que el agua ha caído poco y mal.

Más de 526 comunidades y 136 mil habitantes reciben aquí el líquido a través de pipas, situación que requiere la colaboración de los ciudadanos y de las administraciones públicas para garantizar el suministro de agua potable a toda la población.

Los embalses tuneros están al 37 por ciento de su capacidad, lo que resulta a todas luces insuficiente para una población de unos 565 mil habitantes.

La única esperanza es que llueva, y que lo haga de forma prolongada para que el agua alcance el manto acuífero. De otro modo, nadie sabe cómo se podría encarar el 2018.

La situación es, sin duda, preocupante porque en invierno en Las Tunas no llueve prácticamente nada. Y esto sumado a las altas temperaturas es un cóctel explosivo que augura un futuro inmediato nada halagüeño, señalan los especialistas.

El temor al inicio de un periodo prolongado de sequía planea por doquier. No solo por las pérdidas económicas que lleva aparejada, sino por los problemas para el ciudadano común que reside en comunidades de difícil acceso.

Entre las medidas para reducir el consumo de agua, desde Las Tunas se insiste en acciones que todos conocen: cerrar el grifo al cepillarse los dientes o mientras lavamos los platos y reparar inmediatamente las fugas. Diez gotas de agua por minuto suponen cinco mil litros de agua al año desperdiciados.

El actual modelo de consumo es claramente despilfarrador. Algunos estudios publicados sobre la huella hídrica indican claramente que se ha llegado a los límites de un sistema de producción y consumo insostenible.

/mdn/

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Sobre Julián Velázquez

Periodista. Graduado de Defectología. Se reorientó hacia el Periodismo y ha incursionado en la radio nacional y provincial. Laboró en Radio Habana Cuba. En Radio Victoria se desempeña como reportero para el tratamiento a los temas de la cultura. Le gusta de la polémica y los trabajos relacionados con el desarrollo social. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba.

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