El VIH también tiene rostro
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El VIH también tiene rostro

El VIH también tiene rostro
«La enfermedad sí existe y la puede tener cualquier persona»

Viven los oscuros enigmas de su situación de salud; caminan entre nosotros y detrás de sus formas diferentes y expresiones comunes, a simple vista nadie pudiera reconocer que tienen el VIH o SIDA.

Adán y Eva no solo están en el paraíso…

A él hace 10 años la vida le cambió. Ya es un caso de SIDA, y asegura que sí lo sorprendió, porque nunca imaginó que se enfermaría.

Desde el principio me cuidé mucho, comenta y enfatiza que ingiere sus medicamentos, y estuvo en un sanatorio donde lo enseñaron a convivir con su enfermedad y cómo protegerse, a la vez de cuidar a los demás.

«Es una enfermedad triste, pero hay que alimentarse bien y tomar los medicamentos para poder durar unos años».

¿Cómo es tu vida?

«Es normal; vivo normal, como cualquiera. Yo salgo, me divierto. Mi familia me apoya, aunque fue un golpe duro para ellos, pero tuvieron que aceptarlo, y así voy viviendo».

Hace seis años se regaló la experiencia de ser papá; ya llevaba cuatro calendarios con la enfermedad. Se casó y comenzaron a buscar ayuda especializada para concebir un bebé.

«Fuimos a la atención médica, nos dieron unos medicamentos; comenzamos a tomarlos y cuando ya mi esposa salió embarazada continuó el tratamiento. A las 38 semanas se le hizo la cesárea.

«Cuando la niña nació se le dio por un plazo de seis meses un medicamento en jarabe; se le hicieron pruebas durante dos años y entonces le dieron el alta. Está sana, porque aquí en Cuba hay atención y tratamientos para lograrlo».

Muchas veces nos dicen que la enfermedad está ahí, entre la gente, y uno no lo quiere creer…

«La enfermedad sí existe y la puede tener cualquier persona. Es muy importante usar el preservativo y el que la tenga que nunca engañe a otras personas, porque esto hay que pararlo de alguna manera, pues hay ya muchos fallecidos».

¿Ha estado en riesgo tu vida, en crisis?

«He estado dos veces grave en el IPK en La Habana, y gracias a esta Revolución sigo vivo.

«Lo más que quisiera es que mi hija creciera en una sociedad sana y que esto termine. Ahora nos han dicho que existe una vacuna en estudio que se pondrá dos veces al año para que el virus del VIH sea indetectable, y suban las defensas del cuerpo, lo que representaría una mejor calidad de vida; pero hay que seguirse cuidando».

A su lado, la esposa, muy conmovida, me dice que se siente bien, mientras la vista se le queda nublada por espontáneas lágrimas que brotan cuando le hablo de que le dio una gran prueba de amor al ayudarlo a reiniciar la vida y apostar por familia, ya que ella estaba sana al tomar esa decisión.

Confiesa que fue cuidada con esmero durante el embarazo, y no vacila en exhortar a protegerse, pues cualquiera puede enfermar con el VIH o SIDA.

El nuevo rostro de su vida…

Él, es aún muy joven, pero desde hace 12 años lucha contra esta enfermedad que le cambio el rostro de la vida, y cuenta que a los cuatro años de vivir con el VIH comenzó con la terapia de los antiretrovirales.

«Cuando supe de mi enfermedad fue un gran choque para mí y para mi mamá. Para casi todo el mundo es un choque muy terrible porque ante la sociedad no todas las personas entienden y comprenden a los pacientes; los rechazan. Hay muchos que no conocen de la enfermedad y uno se siente mal, solo. Pero, poco a poco uno va viviendo.

«Estuve tres meses en Holguín, en el Sanatorio Aguas Claras, allí me dieron un curso de psicología; me atendieron psiquiatras, y fui entendiendo cómo convivir con mi enfermedad».

Mientras en su rostro se perfila una valentía única que le deja hablar de su estado de salud, asegura que esta situación no le apagó la alegría.

«La falta de protección fue la conducta que me llevó a vivir ahora con el SIDA. Por eso aconsejo que usen protección o practiquen sexo seguro, sin penetración, y que no se confíen en una cara linda, porque uno no sabe quién tiene la enfermedad».  

Eres tan joven, ¿Qué sueños tienes?

«Yo trabajo en la salud, en el laboratorio clínico del Hospital Provincial de Las Tunas. Me gusta mi labor y tengo la esperanza de que algún día se nos permita salir de misión, pues no es posible por ahora ya que tratan de cuidar nuestra salud. Y por supuesto tengo fe en que un día se encuentre la cura a esta enfermedad, pues hasta ahora los retrovirales nos ayudan, pero no es la solución al VIH».

El VIH también tiene rostro Ella es todavía muy joven; tiene 24 años, y enfrenta la responsabilidad de guiar dos hijos pequeños. Lleva dos años con la enfermedad y enfatiza que la sorprendió mucho.

«No he tomado obsesión con eso, ni he tirado a matarme, porque pienso en mis dos niños. Pero sugiero no ser inmaduro, protegerse con el preservativo para no adquirir esta enfermedad, que con tratamiento no mata pronto, pero no es bueno tenerla».

¿El VIH te ha descompensado la vida?

«Bueno, ni en mi trabajo, ni en mi casa, he tenido problemas. La gente me sobrelleva».

¿Qué dijo la familia?

«Mi mamá lloró conmigo; mi papá no lo sabe aún. Mi familia me sobrelleva y comprende».

¿Por qué crees que te enfermaste?

«Fue una irresponsabilidad mía. Yo tenía que haberme cuidado, pero, bueno, en esos momentos uno no lo piensa y hay que pensarlo; sobre todo llamo a los jóvenes a que piensen mucho en eso».

El VIH también tiene rostro Ahora tiene 24 años y hace cuatro está enfermo. Me dice que fue inesperado y chocante, pero reconoce que se contagió por su irresponsabilidad.

«En el momento uno piensa, no va a pasar nada, qué va a pasar. Yo me protegí, pero se rompió el preservativo y aun así continuamos, porque pensé que por una vez no iba a suceder nada, y sucedió, por desgracia. Esta situación es dura».   

¿Cómo llevas la vida?

«Llevo una vida saludable. Me he adaptado a la enfermedad; he aprendido a vivir con ella. Pero sugiero protegerse siempre, sobre todo los jóvenes. Los que hoy vivimos con la enfermedad sabemos que la vida da un giro de 180 grados y no todo el mundo tiene una mano amiga que lo ayude, aconseje y guíe».

¿Y tu familia, cómo reaccionó?

«Sufrió mucho con lo de la enfermedad, pero terminó apoyándome y adaptándose a la situación; ayudándome a comprender la enfermedad».

En el tono apacible de su voz y sus palabras descubro cuán aleccionado está en sus jóvenes años de vida; habla desde el corazón cuando dice que el VIH no tiene rostro y puede habitar en quien uno cree que posee una salud de hierro.

Entre la población de la oriental provincia de Las Tunas viven más de 600 personas con el VIH o el SIDA. Sin embargo, los especialistas del programa de educación para la salud y prevención de infecciones de transmisión sexual, las llamadas ITS, precisan como lo más peligroso que la epidemia sigue cursando oculta.

Es la población masculina la más afectada por el virus y dentro de ella los hombres que tienen sexo con otros hombres, llamados HSH; quienes más propagan la epidemia.

El primer caso detectado en Cuba con VIH-SIDA fue en los últimos meses de 1985, cuatro años después que la enfermedad infecciosa fuera descubierta por científicos norteamericanos. Desde entonces se ha asentado entre la población por la falta de percepción del riesgo, la promiscuidad, relaciones fortuitas, y sobre todo la desprotección en las relaciones sexuales.

Aunque Cuba desarrolla desde hace varios años un programa de prevención, control y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, en particular el VIH-SIDA, y la población recibe todos los conocimientos y alertas entorno a esta enfermedad crónica, la creciente cifra de pacientes infectados demuestra cuánto depende de la responsabilidad individual y del amor propio sacarle victoria a una de las epidemias más graves de los últimos siglos.   

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1 comentario

Benard 19 mayo, 2018 at 8:31

Soy Benard Jonhson de Zagreb Croacia. Vi a mucha gente contar sus experiencias con el Doctor Apama y sería una pena si no comparto mi experiencia con otras personas. Era VIH positivo, y me encantaría contarle a todos cómo mi estado cambió a negativo. El virus VIH es una enfermedad sin esperanza que todos concluyen que no existe cura. Y fue mucho dolor, no he podido superarlo, ya que no existe una cura médica para este virus, y el medicamento antirretroviral es para toda la vida. Mucha gente me contó sobre el doctor Apama que había leído en línea que podía curar varias enfermedades e infecciones, incluido el VIH. Me dieron su correo electrónico: Drapamaherbalhealingcentre@gmail.com. Le escribí y me aseguró que su medicina me curaría. Hice un pedido de su medicamento y me lo entregaron aquí en Zagreb. Estuve en este tratamiento durante 4 semanas, aunque no creía en él, lo estaba intentando por frustración y después de la 4ª semana, fui a hacer un chequeo, y fue increíble que 4 resultados de pruebas diferentes leyeran el VIH virus negativo Nunca creí que el VIH tenga una cura. Estoy sano, negativo para el ViH y soy un testigo viviente. No sé cómo apreciar al Dr. Apama. Solo quiero ayudar a otros por ahí. Me he unido a muchos medios para publicar estos testimonios y sé que muchas personas lo encontrarán útil. Desde mi experiencia, también pudo curar el VPH, el cáncer, el herpes, la hepatitis B, C y A, la diabetes, la sífilis, la clamidia y más. Contáctelo ahora, este es su correo electrónico: DRAPAMAHERBALHEALINGCENTRE@GMAIL.COM y este es su número de WhatsApp: +2349072570496, el Dr. Apama es un hombre amable y Él es real.
Puede enviarme un correo electrónico a benjon324@gmail.com

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