Las Tunas, Cuba. Domingo 19 de Noviembre de 2017
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No es su nombre, es su impronta

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No es su nombre, es su impronta

En su memoria, Fidel Castro Rodríguez le gana la pelea al olvido y trasmite con orgullo cada una de sus experiencias a quienes le rodean. (Tiempo21 /Foto de la autora).

Se nombra Fidel en honor al Comandante en Jefe, porque sus padres, admiradores de aquel joven que impulsó el movimiento revolucionario cubano y defendió la justicia ante los esbirros de Fulgencio Batista, decidieron ponerle así.

Y por si fuera poco -esto sí es casualidad- su primer apellido también es Castro. Cuando menciona su nombre no pasa inadvertido entre la gente. Su punto de convergencia con el Líder de la Revolución cubana lo ha hecho popular más allá de su terruño, en otros sitios de la geografía internacional hasta donde ha llegado.

Pero no solo la identidad lo acerca al gigante de verde olivo, al hombre que conceptualizó la palabra Revolución sin desatender a nadie. También los principios los comparten, el de dar lo que se tiene incondicionalmente y el de ayudar a los más desfavorecidos.

Con la inquietud de sus manos y las palabras fluidas, el tunero Fidel Castro Rodríguez cuenta a Tiempo21 sus anécdotas como maestro internacionalista.

«A mis 39 años de trabajo se solicitó mi participación en el movimiento alfabetizador de la República Democrática de Angola, y después en el hermano país de Colombia.

«La noticia la recibí con regocijo porque de una forma u otra era el reconocimiento a mi trabajo, y todo maestro cubano anhela tener la experiencia en escenarios ajenos a nuestra cultura.

«Allí me tocó alfabetizar a las personas con un nivel de conocimiento y cultural bajo, que no sabían leer ni escribir, y me sentía como si participara en la Campaña de Alfabetización de Cuba en 1961».

¿Y qué fue lo más difícil que tuvo que enfrentar?

«Sin dudas la posición geográfica en el caso de Colombia, que está ubicada cerca de la cordillera de Los Andes, y por tanto tiene zonas muy elevadas, aunque siempre buscamos la manera de llegar para que no quedara nadie sin alfabetizar.

«El clima también nos golpeó un poco porque las temperaturas eran muy bajas; pero el mayor reto fue enseñar a personas adultas como si fueran nuestros niños de primer grado en condiciones no siempre favorables para la labor.

«Había que adentrarse en cada alumno, y considerar cada una de sus particularidades, esa habilidad la adquiere todo maestro que tiene la oportunidad de dar clases en un aula.

«Tuve que caminar largas horas para llegar a lugares con difícil acceso, monté a caballo y moto, y me enfrenté a situaciones a las que no estaba acostumbrado en Cuba».

¿Cómo ven a Cuba en las tierras extranjeras que visitó?

«Colombia es un país que ama a Cuba, pero en ocasiones teníamos que parar las conferencias para responder a alguna pregunta fugaz que planteaban los alumnos.

«Para ello teníamos que estar preparados política y culturalmente, porque a veces eran cuestiones lejanas del ambiente real de nuestro país y debíamos aclarar el error.

«Como en el resto de los países del mundo donde los medios de comunicación responden a un poder no siempre de izquierda, en este país andino se tejían falsas acusaciones hacia la mayor de Las Antillas».

Son muchos los recuerdos de Fidel Castro Rodríguez para guardar solo en estas líneas. Por eso su memoria le gana la pelea al olvido y trasmite con orgullo cada una de sus experiencias a quienes le rodean en la oriental provincia de Las Tunas, para que cuando no esté no se recuerde por lo curioso de su nombre, sino por su impronta en la educación cubana.

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Sobre Yaicelin Palma Tejas

Graduada de periodismo en la Universidad Ignacio Agramonte, de la provincia de Camaguey (2016). Atiende los temas de la educación. Desde pequeña le fascinaba ser maestra o periodista, pero se decidió por el Periodismo porque es la manera de expresar lo que siente y ayudar a mejorar su entorno desde su lugar. Le gustan las historias de vida para dar a conocer el mundo que cada persona lleva dentro. Es amante de la lectura, la poesía y el baile. Ha sido premiada en concursos del sector como el Nacional 26 de Julio. Es presidenta del Club Juvenil de la Prensa en Las Tunas. yaicelinpt@rvictoria.icrt.cu

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