Las Tunas, Cuba. Sábado 18 de Noviembre de 2017
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Carlos Juan Finlay, una vida dedicada a la humanidad

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Carlos Juan Finlay, una vida dedicada a la humanidadLas Tunas.- Luego de una existencia dedicada a la investigación y la epidemiología, murió de un ataque cerebral el 20 de agosto de 1915, en La Habana, Carlos Juan Finlay, a quien mucho debe la humanidad por su descubrimiento del agente trasmisor de la fiebre amarilla.

Bautizado como Juan Carlos Finlay Barrés, nació el 3 de diciembre de 1833 en Puerto Príncipe, Camagüey. Más tarde se muda con la familia para La Habana y estudió medicina en Francia.

De regreso a la isla, cuando sólo contaba con 25 años de edad, inició sus primeros ensayos en busca de una explicación del curso tan errático e imprevisible que seguía la fiebre amarilla, la cual provocaba miles de muertes cada año.

Su teoría la expone el 18 de febrero de 1881, en el Congreso Internacional de Salubridad. Por primera vez se mencionó el mosquito como vehículo de la enfermedad. Sin embargo, aunque la tesis de Finlay causó sensación al principio, posteriormente pasó a ser objeto de burla llamándosele «el médico del mosquito».

La guerra contra España y EE.UU. vino a dar trágico relieve a los horrores de la fiebre amarilla. Fue entonces cuando el ejército estadounidense envió a La Habana una comisión con órdenes estrictas de acabar con el azote de esta enfermedad.

Por fin, después de 20 años, el programa de saneamiento concebido por Finlay, se puso en ejecución con la finalidad de eliminar las zonas que pudieran permitir la reproducción del mosquito.

Actualmente en el mundo entero se le reconoce como el descubridor absoluto del agente transmisor de la fiebre amarilla, pero su verdadero nombre sigue siendo polémico. La directora de la Casa Natal Finlay de Camagüey, María del Carmen Pontón, aclara que en su partida de nacimiento aparece registrado con el nombre de Juan Carlos y que solo en su adultez para diferenciar su firma de la de su hijo Carlos, también médico, comenzó a firmar como Carlos J. Finlay.

Finalmente fue nominado en siete ocasiones para el premio Nobel en Fisiología y Medicina, sin haber ganado dicho premio.

La obra Finlay, es el principio fundamental de la epidemiología moderna y sus estudios, contando con 244 artículos, en la actualidad se encuentran activos y sirven de pautas para el enfrentamiento a otras enfermedades transmisibles por vectores.

Aunque en vida nunca pretendió la gloria, cada tres de diciembre se celebra el «Día de la Medicina Latinoamericana» en homenaje a su natalicio. También en su honor, el gobierno cubano creó el Premio de Microbiología, que la UNESCO entrega cada dos años.

Hoy es paradigma para los miles de cubanos que en la Isla y en el mundo entero enfrentan las enfermedades en bien de la humanidad.

/YMP/

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Sobre Tania Ramirez

Periodista. Graduada de Ingeniería Química. Reportera de Radio Victoria, en temas de la ciencia, la tecnología y el medio ambiente y la historia local. En una etapa se desarrolló como Jefa de Información de esta emisora. Le gustan los temas sociales y la polémicas sobre asuntos de la vida diaria. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @TaniaRamirezR

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