Historia del Deporte en Las Tunas

«Nene» Jiménez, jardinero central de lujo

Las Tunas.- En mi constante búsqueda en cuanta fuente pueda serme útil, sigo encontrando datos interesantes, los cuales enriquecen la linda historia del deporte en general y el béisbol en particular, en el territorio de la actual provincia de Las Tunas.

En esta ocasión y gracias a la colaboración de su único del mismo nombre, voy a contarles sobre la actuación de los diamantes de la antigua provincia de Oriente, del zurdo, Manuel Jiménez Torres, a quien la generación de aficionados de las décadas del 50 y el 60 del pasado siglo, lo recuerda con el sobrenombre de Nene.

Este magnífico jardinero central nació en la entonces ciudad oriental de Victoria de Las Tunas, el 6 de diciembre de 1926 y, como casi todos los varones de aquí practicó la pelota, un deporte que, por tradición y fuerza, los apasionaba.

Era un niño delgado y aparentemente débil, pero sentó cátedra desde que irrumpió en la categoría infantil por sus habilidades, tanto ofensivas como defensivas en la pradera central.

Cuando debutó en la máxima categoría defendió los colores de los equipos más reconocidos en los torneos locales y, en el principal alternó con jardineros de mucha valía, como Luis “Tatico” Ceballos, Joaquín Castillo y Falconery Hernández.

Por sus cualidades en tan difícil posición, los cazadores de talentos le propusieron saltar al profesionalismo, pero las rechazó por su condición de hombre “casero”, muy apegado a la familia, la cual sostenía por su empleo en una cafetería propiedad de emigrantes chinos, ubicada en la esquina de las calles Vicente García y Francisco Vega, donde hoy radica la popular cremería Las Copas.

Uno de los equipos más fuertes de los llamados semiprofesionales, el del entonces central Preston, (hoy Guatemala), de la zona de Mayarí, se interesó por sus servicios,m allá por los años intermedios de la década del 50, del siglo XX. Nene aceptó hacer una prueba, con magníficos resultados a la vista de la dirección técnica.

En esa época los partidos se efectuaban sábados y domingos. Cuando viajó a Preston para debutar, le informaron que solo formaría la nómina si se quedaba toda la semana entrenando a lo cual se negó rotundamente. Como ya estaba allí lo invitaron a que jugara al menos un choque y luego de conectar de 4-4, con par de dobles, además de disertar a la defensa, se convirtió en el único a quien se permitía ausentarse de lunes a viernes.

Luego de mantenerse activo en el béisbol local durante la década del 60 y por razones absolutamente económicas, emigró a Estados Unidos por vía legal en 1970. Allá no tuvo vínculo alguno con el béisbol, pues se dedicó por enteró a trabajar para ganar el sustento propio u de su familia, hasta que falleció el 27 de marzo de 2001, a la edad de 75 años.

Por todo lo expuesto, considero  que muchos coincidirán conmigo acerca de que no es posible escribir la historia de la centenaria pelota tunera, sin mencionar al formidable jardinero central Manuel “Nene” Jiménez.   

/YMP/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

 

Artículos relacionados

Chiflán en el béisbol de Colombia

Juan E. Batista Cruz

Un juego para recordar

Juan E. Batista Cruz

Los tuneros Mártires de Barbados

Juan E. Batista Cruz

Enviar Comentario


6 × siete =