Las Tunas, Cuba. Lunes 23 de Octubre de 2017
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A 135 años de su natalicio: Juan Fajardo Vega: «El último mambí»

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Juan Fajardo Vega: «El último mambí»Las Tunas.- El término «mambí» fue empleado originalmente en el siglo XIX por las tropas españolas para calificar a los patriotas que se levantaban en armas, en aras de lograr la independencia del sistema colonial que desde hacía más de tres siglos mantenía España en varios países de América.

El vocablo, de origen africano, tenía un significado totalmente peyorativo, toda vez que había sido construido sobre la raíz mbí, que tiene numerosas acepciones despectivas en la lengua bantú.

Los españoles comenzaron a usarlo en Santo Domingo al referirse a los insurgentes que luchaban para derrocar al colonialismo a mediados del siglo XIX, y de allí pasó a la cercana isla de Cuba luego del levantamiento de los patriotas que, comandados por Carlos Manuel de Céspedes, iniciaron la lucha independentista el 10 de octubre de 1868 en el ingenio La Demajagua, en la zona del municipio de Manzanillo, en la antigua provincia de Oriente, actual provincia de Granma.

«Mambí» quería decir, en sus variados significados, insurrecto, bandido, criminal, revoltoso, infame, malo… lo mismo que allá en el Congo y otras tierras africanas, según se explica en la enciclopedia digital cubana (ecured.cu).

Sin embargo, por una de esas paradojas de la historia, debido al heroísmo derrochado durante tres décadas por el Ejército Libertador, aquel término despectivo se convirtió con el paso del tiempo en un símbolo de dignidad y valentía, en un apelativo honroso.

Esa reversión drástica del significado de la palabra se debió a que los «mambises» cubanos, con apenas armamento y otros recursos materiales necesarios en una guerra, luego de 30 años de ardua contienda armada en la que hicieron famoso el machete como arma temible, habían propinado innumerables derrotas al más poderoso ejército colonialista de la época y, a fines del siglo XIX, tenían prácticamente acorralados en sus cuarteles a los españoles.

El final de esta historia es bien conocido: la intervención, oportunista como siempre, del naciente imperio yanqui en la guerra del liberación, frustró el objetivo esencial de aquella epopeya de lograr la total soberanía de Cuba, pues transformó a la Isla de una colonia española en una “neocolonia” de Estados Unidos.

Pero ese no es el tema central de este artículo. Sencillamente, hemos explicado el origen del vocablo «mambí» para referirnos en estas líneas al caso del patriota Juan Fajardo Vega, quien fue uno de los combatientes de aquella heroica gesta y mereció el honorable apelativo de «El Último Mambí», pues falleció el 2 de agosto de 1990, poco antes de cumplir la avanzada edad de 108 años.

Fajardo había nacido en Guayabal, poblado cercano a Contramaestre, actual provincia de Santiago de Cuba, precisamente un día como este, 15 de agosto, pero de 1882, hace hoy 135 años. De origen campesino y muy humilde, se caracterizó a lo largo de su larga vida por la sencillez y su posición firme en defensa de la soberanía de la patria.  

Con sólo 15 años de edad, en 1897, se incorporó al Ejercito Libertador que luchaba contra los colonialistas españoles en la Guerra del 95 (1895-98), denominada por el Héroe Nacional de Cuba, José Martí, la «Guerra Necesaria».

Inicialmente integró la escolta del entonces general de brigada Saturnino Lora, en el cuartel general de la división 2 de las tropas insurrectas, que operaba en las zonas de Jiguaní y Bayamo, y con posterioridad fue trasladado al regimiento de infantería de Baire, perteneciente a la brigada uno, de la propia división.

La ya citada enciclopedia digital reseña en una síntesis biográfica de Juan Fajardo Vega que «sus otros seis hermanos se fueron también a la manigua, a ganar con las armas la independencia cubana, y uno de ellos, Francisco, se sumó a las tropas del lugarteniente general Antonio Maceo Grajales y junto a él protagonizó la Invasión de Oriente hacia Occidente, una de las hazañas militares más trascendentes de su época.

«Pese a las penurias económicas de la época, el luchador independentista rehusó cobrar pensión alguna por su participación en la guerra, al considerar que no había ido a ella por interés material, sino por la libertad de Cuba. Esta posición él mismo la definiría así: Cada vez que la Patria ha estado en peligro, he dejado mis oficios y me he puesto al servicio de su defensa y cuando volvía la paz, de nuevo a mis oficios. ¡Nada de estar viviendo de la Patria!

 Y es que Fajardo no participó solamente en aquella gesta contra los colonialistas españoles, en la que trabajó, según narraría posteriormente, como un simple soldado: «Lo que hicieron enseguida fue darme tareas de armero. Reparar carabinas, fusiles, escopetas… Yo en la guerra fui ayudante de armero». También cumpliría esa importante función, nada menos que medio siglo después, cuando era ya un anciano que frisaba los 75 años, con las tropas rebeldes del III Frente Oriental, en plena Sierra Maestra, durante la última etapa de las luchas libertarias de los cubanos, que condujo al triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959.

Su firme patriotismo se reafirmó con el advenimiento del proceso revolucionario, y siempre estuvo activamente vinculado a las tareas emprendidas para desarrollar al país y dispuesto a defenderlo desde su trinchera, como un humilde campesino, pero con el machete en la mano, por lo que el ahora Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, lo calificó en una ocasión como un símbolo de la valentía y el decoro de los cubanos.

Como explicamos anteriormente Juan Fajardo Vega falleció el 2 de agosto de 1990, próximo a cumplir 108 de edad, y pasó a la inmortalidad con el apelativo de «El último mambí» porque era el único de los participantes en aquella heroica contienda que aún vivía.

Sus restos fueron depositados en el histórico monumento de El Cacahual, junto a los del Mayor General Antonio Maceo, figura cimera en las luchas libertarias contra el colonialismo español, y su ayudante Pachito Gómez Toro, entre otros héroes de la Patria.

/YMP/

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Trabajó como reportero en el diario 26, donde fue además, jefe de Redacción y Jefe de Información. Fue reportero de la corresponsalía de la Agencia Cubana de Noticias en la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento a los temas de la agricultura y la salud, entre otros. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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