Las Tunas, Cuba. Jueves 17 de Agosto de 2017
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Hablemos de moda en el verano

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Hablemos de moda en el veranoLas Tunas.- El calor asfixiante de estos días es resultado de un verano riguroso, durante el cual cubanos y cubanas tratan de evitar las gruesas gotas de sudor que provocan las altas temperaturas vistiendo ropas ligeras y frescas.

Especialmente los jóvenes, salen hoy a las calles con variedad de modelos y colores, pero siempre tratando de usar una indumentaria cómoda y con preferencia de telas de algodón, aunque se ha hecho habitual ver a algunos enfundados en chubasqueros, suéteres o camisas de mangas largas para no exponerse a los rayos del sol.

De esta manera es común ver a las muchachas con chores muy cortos, topes o blusas con un hombro descubierto; mientras, otras andan con chaquetas y pantalones de mezclilla para proteger brazos y piernas.

Minifaldas, pesqueros o chores diminutos, alternan con las sayas hasta el tobillo, los pantalones de mezclilla o de hilo, pegados al cuerpo o muy anchos, con un aire occidental en la mayoría de los casos.

Para los varones es más fácil elegir, solo que en ocasiones andan «demasiado frescos», en camisetas y chores o pesqueros en lugares y horarios inapropiados.  

Pero, no solo los adolescentes y jóvenes se preocupan por su apariencia y qué vestir durante la temporada estival. Las mujeres de «cierta edad» también quieren lucir bellas en la playa, el campismo, la piscina o en una sala de fiesta.

Quizás para ellas resulte más difícil encontrar el modo justo de lograrlo porque no existen opciones que satisfagan sus intereses; sin embargo, la población cubana envejece y un elevado por ciento de ella pertenece al género femenino, razón de más para pensar en tenerlas en cuenta.

Díganlo si no quienes desdeñan el uso de tirantes y topes cuando la piel no es suficientemente tersa y firme, la ropa corta que deja al desnudo la celulitis, o aquella tan ceñida que corta la respiración y pone al descubierto los «salvavidas».

Una propuesta bien pensada en nuestros mercados será no solo bien recibida por este significativo sector de nuestra sociedad, sino también agradecida, pues los mencionados atuendos lucen mejor en cuerpos jóvenes y bien formados, lo cual no riñe con la aspiración de las que ya peinan algunas canas en lucir lindas y elegantes.  

Si bien muchas personas se subordinan tanto a los dictados de la moda que lucen ridículas al vestir o llevar accesorios ajenos a su edad y estilo, también es evidente la falta de orientación para guiarlas en ese camino.

A loables empeños como el de la revista Mujeres y el programa televisivo De tarde en casa se suman las iniciativas en los diversos territorios.

En la ciudad de Las Tunas, por ejemplo, se hacen pasarelas de fin de semana y las artesanas y costureras se esmeran en modelos diferentes que podemos encontrar en el Fondo de Bienes Culturales o en tiendas de cuentapropistas. 

Pero, ¿es suficiente? Claro que no. La industria de la moda requiere de medios, variedad de materiales y mercados para poder salir adelante y el país cuenta con pocos recursos, lo cual nos obliga a depender en gran medida de la ropa importada, la que llega con internacionalistas u otras personas con posibilidades de viajar.

Lejos de ser la solución, la afluencia de ropa extranjera funciona solo como paliativo para un viejo dolor, pues las féminas cubanas vestimos casi siempre iguales y con un sabor a «tierras lejanas» impreso en imágenes, brillo y letreros foráneos.  

Por ahora, la presencia de buenos diseñadores –incluso con importantes resultados internacionales- y de los cuentapropistas dedicados a producir sus creaciones, además de varias pasarelas en el año y ferias artesanales de prestigio con aires capitalinos, nos alientan, porque contamos con gente capaz de aportar distinción y estilo propios, aunque aún falte mucho por andar y aprender del tema.  

En tanto se aligera el recorrido y se llega a buen puerto, las mujeres maduras seguirán preocupándose por si deben llevar tirantes o camisetas, la famosa mini, o se rendirán ante el imprescindible pitusa cuando el calor del verano apriete y su ropero carezca de propuestas interesantes.

/YMP/

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Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

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