Las Tunas, Cuba. Viernes 15 de Diciembre de 2017
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Promovió la CIA el bandidismo contra la Revolución cubana

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La Habana.- En 1960, en medio de una creciente hostilidad política hacia Cuba por parte del Gobierno de Estados Unidos, el «Programa de acciones encubiertas», aprobado el 17 de marzo, puso en práctica una capacidad de acciones terroristas, guerra económica y espionaje nunca antes vista contra un país latinoamericano.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) propuso el camino más violento para destruir la Revolución Cubana, mediante una acción encubierta en gran escala, capaz de arrojar al país a una guerra civil, asesinar a sus líderes y crear condiciones para una invasión, denuncia hoy el periódico Granma.

En un artículo titulado La CIA promovió los crímenes del bandidismo, el diario señala que a mediados de 1960, la estación de la CIA en la embajada norteamericana en La Habana promovía la oposición violenta de las organizaciones contrarrevolucionarias dentro del país, algunas de las cuales, por indicaciones de la propia Agencia, habían organizado el alzamiento de bandas armadas.

La Agencia mantuvo vínculos con los principales cabecillas de las bandas en el Escambray, donde se desarrolló el foco principal. Fraguaba la creación de una guerra irregular en esa región montañosa como apoyo fundamental a una eventual invasión armada, agrega.

Un documento de la CIA, del periodo junio a octubre de 1960, desclasificado en 1997, expresaba: «[…] solo en el Escambray hubo una actividad guerrillera verdaderamente efectiva, donde un estimado de entre 600 y mil mal equipados efectivos de la guerrilla, organizados en bandas de 50 a 200 hombres, operaron exitosamente durante más de seis meses […]».

Y añadía «[…] el desembarco de una fuerza de asalto, después de una extendida actividad de resistencia podría precipitar un alzamiento general y una defección amplia entre las fuerzas armadas de Castro […]».

Sin embargo, los hechos históricos demuestran lo contrario. Los bandidos nunca «operaron exitosamente», sólo se dedicaron a asesinar milicianos aislados y civiles indefensos, asegura la publicación.

El Inspector General de la CIA, Lyman Kirkpatrick, expresó en su informe de octubre de 1961, que «de las 33 misiones calificadas como exitosas, sólo 27 podrían considerarse así totalmente, ya que la carga fue recuperada posteriormente por el gobierno de Castro o el éxito fue sólo parcial […]».

En ese documento se reconoce que la cantidad total de suministros por aire y mar alcanzó 46,5 toneladas.

Hawkins añadió que durante el periodo comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, como parte del «ablandamiento» previo a la invasión, perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas y se descarrilaron seis trenes. Además se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar, se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas, y 800 incendios en plantaciones de caña.

En ese periodo las bandas fueron responsables del asesinato de tres jóvenes maestros, 11 campesinos y un menor de edad de 22 meses de nacido, subraya Granma.

Precisa que «Esta guerra sucia no hubiera sido posible sin un programa subversivo apoyado desde una gigantesca base de operaciones paramilitares y de inteligencia de la CIA denominada con el criptónimo de JM WAVE, que ampliara sus capacidades para abastecer de medios de guerra a los bandidos y los grupos contrarrevolucionarios internos, e incrementó los ataques piratas costeros».

Después de un detallado análisis realizado por los oficiales de caso de la CIA sobre el lugar escogido en territorio cubano para estas misiones, los buques madre partían desde la Florida con su mortífera carga rumbo a Cuba, lo que se extendió hasta finales de los años 60, expresa la publicación cubana.

Por las costas cubanas fueron introducidas toneladas de armamentos dirigidos a incentivar la violencia y la muerte. La mayoría de las víctimas del terrorismo contra Cuba cayeron en esta etapa, lo que puso a prueba la capacidad de resistencia y la valentía de nuestro pueblo, afirma Granma. (ACN)

/YMP/

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