Historia

Antonio Guiteras, revolucionario imprescindible

Antonio Guiteras, revolucionario imprescindibleLas Tunas.- Marcados por la leyenda de una vida de valor y entrega revolucionaria, Antonio Guiteras Holmes y el venezolano Carlos Aponte Hernández entraron juntos, el ocho de mayo de 1935,  a la pléyade de héroes latinoamericanos del siglo veinte.

Nacido el 22 de noviembre de 1906, en Los Estados Unidos, Tony vino por primera vez a Cuba a la edad de siete años cuando su padre decidió repatriarse. Desde pequeño aprendió a amar a José Martí y a defender la tierra de sus mayores.

Al caer la dictadura de Gerardo Machado, en 1933, Guiteras devino el alma del Gobierno de los cien días. Desde su cargo en la cartera de Gobernación, Guerra y Marina, dictó leyes de interés de gran impacto social, incluso contra la voluntad del presidente Ramón Grau San Martín como la rebaja de la energía eléctrica, la jornada de ocho horas, un sistema de seguros y retiros, y el reconocimiento del derecho y el deber de la sindicalización, entre otras.

Cualquiera de ellas eran lo suficientemente izquierdistas para irreconciliarlo con los intereses norteamericanos en Cuba y a los de la oligarquía nacional, sin embargo, nada le ganó más el odio de sus enemigos que la intervención de la Compañía Cubana de Electricidad,  y de los centrales azucareros Delicias y Chaparra.

Al ser derrocado el gobierno de Grau por el golpe de estado de Fulgencio Batista, Guiteras tuvo que pasar a la clandestinidad, y desde allí siguió combatiendo ferozmente la nueva dictadura.

Por ello fundó la organización Joven Cuba la cual tuvo un programa progresista orientado hacia la realización de un proceso de liberación nacional.

Perseguido tenazmente por el cuerpo represivo del ejercito batistiano Tony tenía la intensión de salir hacia México junto a otros combatientes,  con el objetivo de  reunir armas y dinero y regresar a Cuba con una expedición para iniciar la lucha armada en la entonces provincia de Oriente.

Después de ponerse de acuerdo con Carmelo González Arias, supervisor de la aduna en Matanzas, Guiteras  planea la salida hacia el extranjero desde el Morrillo  en el yate Amalia, para lo cual contaba con la ayuda de Antonio Santana, capitán de la Marina de Guerra y miembro de la Joven Cuba.

Luego de siete meses escondido, el siete de mayo  en la noche llegó Guiteras a El Morrillo. Ya se encontraban allí todos los que iban a salir con él en la expedición.

El mal tiempo obligó a que el yate se retrasara. Carmelo, que ya había enterado al ejército del plan de salida, se valió de esa excusa para abandonar el lugar.

Ante la contingencia, el capitán Santana partió con Rafael Díaz Joglar, en busca de una ametralladora de trípode y algunos compañeros de apoyo. Al notar el movimiento de soldados mandó un aviso  a Guiteras.

Ya en la madrugada del ocho  y al estar rodeados por un fuerte contingente del ejercito,  Tony  decidido a no dejarse capturar vivo y en compañía de Carlos Aponte, Paulino Pérez Blanco y Rafael Crespo trata de romper el cerco. Se retiraban disparando y dieron de frente con el enemigo en lo alto de una pequeña cañada.  

Casi inmediatamente Guiteras fue alcanzado por una bala en el corazón. Aponte y Paulino siguieron combatiendo hasta que Aponte fue derribado por un disparo en la cabeza. Muertos Guiteras y Aponte, Paulino Pérez Blanco se retiró entre la maleza.

El movimiento revolucionario cubano había perdido a su principal líder del período. Años después Fidel Castro retomaría la antorcha  para conquistar la victoria definitiva en 1959.

Unidos en los ideales, la leyenda y la muerte heroica, Antonio Guiteras Holmes y el venezolano Carlos Aponte Hernández inspiran a los hombres y mujeres que luchan en todo el mundo por un futuro de justicia social.

/YMP/

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