Las Tunas, Cuba. Miércoles 23 de Agosto de 2017
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Mujeres con el corazón y los pies sobre la tierra

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Mujeres con el corazón y los pies sobre la tierra

Gleidys Rodríguez Mir y su pasión por la lombricultura. (Foto del autor)

Las Tunas.- Llegamos a Pozo Blanco, localidad rural perteneciente al municipio de Jesús Menéndez, próxima a los límites con la provincia de Holguín, y el polvo literalmente nos ahogaba; sin embargo, nos llamó la atención el verde esmeralda de los platanales en medio de tanta sequía.

Al cabo de 10 minutos, ya estábamos conversando con una de los protagonistas de aquel espléndido verdor: Gleidys Rodríguez Mir. Ella es integrante de la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Lizardo Proenza y atiende el centro de lombricultura que garantiza el humus para fertilizar las plantaciones.

La campesina explicó al equipo de Tiempo21 todo el proceso mediante el cual cría las lombrices californianas para obtener ese excelente abono natural, tanto en forma sólida como lixiviado (líquido, por decantación); también refirió lo beneficioso de dicha fertilización desde el punto de vista económico, productivo y ambiental, y expresó su satisfacción por la recompensa salarial que recibe; sin embargo, dijo con especial énfasis:

«Me apasiona este trabajo, lo disfruto; puedo dedicarle horas y horas sin sentir el cansancio. Todos los días aprendo algo nuevo. Nunca me he sentido tan útil».

Pero Gleidys no es la excepción. Cada vez son más las mujeres rurales que en Las Tunas participan coco a codo con los hombres en las transformaciones económicas, políticas y sociales, sin descuidar su preponderante rol en la atención a la familia.

Dagoberto Molina Barroso es funcionario de la dirección provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), organización que aglutina y representa a la mayoría del campesinado cubano; según él, hay un gradual incremento en la incorporación de tuneras a las cooperativas agrícolas y, en especial, a la producción de alimentos.

«En estos momentos contamos con más de dos mil 600 productoras de viandas, granos, frutas, leche, carne y hortalizas, y existe una cantidad mucho mayor en labores indirectas. No es tan alta la proporción numérica, pero sí constituyen una significativa fuerza, si se mide por lo que entrañan como ejemplo, y si se tiene en cuenta que detrás hay un fuerte movimiento en favor de mayor presencia femenina en nuestras bases productivas».

De acuerdo con datos aportados por la delegación del Ministerio de la Agricultura (Minag) en esta provincia, situada a unos 700 kilómetros al este de La Habana, el sector agropecuario cuenta aquí, en su conjunto, con más de 4 mil 200 mujeres, lo cual solo representa el 10 por ciento del total de trabajadores.

Refiere la información que unas mil 400 de esas féminas son técnicas de nivel medio o superior, cifra equivalente al 31 por ciento de la fuerza calificada existente en el sector agropecuario.

Onelvis Barrero Hidalgo es una de esas profesionales y se desempeña al frente de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Maniabo, próxima a esta ciudad y considerada entre las más eficientes de su tipo en la provincia.

Bajo la dirección de Onelvis, los trabajadores de la «Maniabo» aprovecharon adecuadamente el respaldo que les proporcionó el Proyecto de Articulación Agroecológica: diseño de alternativas sostenibles para la seguridad alimentaria local y transformaron su entorno económico, laboral y productivo.

«Hemos incrementado la producción de cultivos varios en beneficio de nuestro propio colectivo –dijo Onelvis a Tiempo21–; pero, más importante aún, porque nuestro objeto social es el desarrollo ganadero, creamos una fuerte infraestructura, mediante la siembra de alimento animal, el mejoramiento genético de las reses y la capacitación de los trabajadores. Estamos en un nuevo punto de partida con amplias perspectivas de progresar sobre bases económica y ecológicamente sostenibles».

Por suerte, Las Tunas cuenta con muchas Gleidys y Onelvis, unas directamente sobre el surco; otras, con las riendas de un colectivo en las manos; pero todas con el corazón y los pies sobre la tierra.

/YDV/

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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