Las Tunas, Cuba. Martes 21 de Noviembre de 2017
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Alberto Vera: una obra musical que transita varias generaciones

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Alberto Vera: una obra musical que transita varias generaciones

Alberto Vera (izquierda) junto a su talentoso compañero autoral, Giraldo Piloto

Quiso el destino que el 18 de diciembre de 1996, precisamente el día en que cumplía los 67 años, Alberto Vera Morúa desapareciera físicamente, cuando aún hubiera podido, sin dudas, continuar enriqueciendo su fructífera obra como compositor, que hoy forma parte del rico historial de la música cubana.

Vera había nacido en 1929 en la capital cubana, en el seno de una familia de artistas. Su padre, Alberto, era proyectista y decorador; su madre, María Teresa, una destacada pianista y profesora de música.

El amor por la creación y el arte que reinaba en el hogar, determinó que el niño Alberto iniciara estudios de música, que luego abandonó para matricular la carrera de Construcción Civil en la Escuela de Artes y Oficios de La Habana, donde entabló una gran amistad con su compañero de estudios Giraldo Piloto, un joven de su misma edad y también con acendrada vocación musical, que estaba finalizando sus estudios de violín en el conservatorio habanero.

A partir de esa amistad, Alberto y Giraldo se unen en un dúo autoral que comenzó su obra influenciado en sus inicios por un grupo de jóvenes compositores de la época, entre  los que se destacaban algunas figuras relevantes de la música cubana como José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz y  Rosendo Ruiz.

El binomio de creadores – que pasaría a la historia como «Piloto y Vera» – se dio a conocer a fines de la década de los años 40 con la canción «Hay que recordar», que sería todo un éxito.

Luego seguirían otras piezas que consolidarían gradualmente el prestigio y reconocimiento de este dúo de compositores por gran parte de los músicos, intérpretes y público en general, entre ellas «Nueva vida», «Tu fidelidad», «Duele», «Tu verdad» y otras que elevaron al dúo Piloto y Vera a lo más alto de la popularidad.

Ya a fines de la década de los años 50 era considerable la fama de aquel binomio autoral, que alcanzó su clímax en 1958 con la creación de dos canciones que serían emblemáticas en la historia musical de Cuba: «Sólo contigo basta» y «Añorado encuentro», esta última con el mayor nivel de grabaciones y audiencia en la radio.

Según datos aparecidos en la biblioteca digital cubana EcuRed (ecured.cu), en esta época Piloto y Vera comienzan a incursionar con su música también en la especialidad de la comedia musical, al encargarse de ese trabajo en las obras «Las vacas gordas», de Abelardo Estorino, y «La Yaguas», de la escritora Maité Vera (hermana de Alberto). Las puestas en escena de ambas piezas teatrales fueron recibidas con gran acogida en todos los teatros donde se presentaron.

Un lamentable accidente aéreo ocurrido el seis de septiembre de 1967, en el que falleció Giraldo Piloto con apenas 38 años de edad, cortó de manera abrupta e inesperada aquella cadena de éxitos tejida por ambos creadores.

La impronta que dejaría el excelente dúo autoral sería valorado años después en los siguientes términos por la prestigiosa compositora cubana Marta Valdés, en un artículo publicado en 2009 en el sitio digital Cubadebate (cubadebate.cu):

«Sólo una conciencia del buen equilibrio que resultaría al fundirse la musicalidad y el sentido constructivo de Giraldo Piloto con la aptitud de Alberto Vera para organizar el argumento en frases perfectamente ajustables al discurso melódico, hechas a mano para permitir al vocalista una articulación fluida, sería capaz de originar tan frondoso y versátil catálogo como lo fue el de estos autores».

La pérdida del inseparable amigo y compañero de labor traumatizó a Alberto Vera, quien se mantuvo alejado durante varios años de la composición musical, que retomó en los años de la década de los 80 para componer en solitario varios números que también alcanzaron gran popularidad en las voces de muchos intérpretes, entre ellos las cantantes Elena Burke, Omara Portuondo y Moraima Secada, para quienes compuso especialmente la conocida canción «Amigas».

Su actividad como compositor fue simultaneada con la responsabilidad de director general de música del Instituto Cubano de Radio y Televisión, que desempeñó por cerca de 15 años.

Entre otros reconocimientos, Alberto Vera se hizo merecedor de la Distinción por la Cultura Nacional.

En ocasión de cumplirse hoy 18 de diciembre el vigésimo aniversario de su fallecimiento, sirvan estas líneas como un modesto homenaje por su valioso aporte a la música cubana.

/YMP/

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente (1974). En ese año fue uno de los fundadores de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) en la antigua provincia de Oriente. Trabajó como corresponsal de esa agencia en Santiago de Cuba durante tres años y luego realizó similar función por cerca de tres décadas en la corresponsalía de la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento de temas diversos como la agricultura, la salud y los deportes. En 2007 reportó como enviado especial de la ACN los Juegos Deportivos de la ALBA, efectuados en Venezuela. Entre l981 y 1989 laboró en el periódico provincial ”26”, de Las Tunas, donde se desempeñó como jefe de Redacción, jefe de Información y reportero. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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