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Deysi, orgullo por la Campaña de Alfabetización que lideró Fidel

deysi-alfabetizadoraLas Tunas.- «Fidel le dio luz a Cuba, quitó la miseria que vivimos antes de 1959, le dio estudio a los cubanos y ayudó a otros países». Así comenzó a hablarme Deysi Cué Ávila, una residente en esta ciudad, que siente muchísimo agradecimiento por la obra del líder histórico de Cuba.

¿Por qué? «Fíjate que antes del triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959, nosotros (la familia), hubo un tiempo que pasamos una mala situación porque fuimos desalojados de donde vivíamos y para donde nos fuimos no había recursos y pasamos una época de comer yuca lucia por la tarde y harina por la mañana, día tras día».

Luego me cuenta de su colaboración en la lucha clandestina, cuando iba con un hermano a misiones que les ponían a quemar lo que salía de Holguín o lo que iba a entrar para ayudar, y no dejaban pasar ninguna información.

Después se hizo brigadista «Conrado Benítez» en la Campaña Nacional de Alfabetización, ubicada en Coco de Guirabo, en Holguín; la llevaron para una casa en la que tenía mucho, pero el dueño era contrarrevolucionario, echaba por la mañana a hervir unos plátanos, y cuando ella regresaba estaban negros, porque le aseguraba que la iba a hacer ir de ahí. Deysi solo le respondía: «Yo me voy a ir de aquí pero sabiendo que usted va a aprender a leer y a escribir».

Con el puño firme me cuenta también que escondida de él alfabetizó a la hija, lo intentó con la mujer pero era muy difícil; eso sin renunciar a su tarea, aunque aquel hombre mataba los puercos de 300 libras, los metía en latas, y nunca le dio ni un chicharrón, mientras ella comía frijoles carita a veces, por mucho, sin sal y sin nada, «pero no me fui, alfabeticé a todos los que me tocaron».

A Paco lo hizo entender que cuando guardaba dinero en el banco no podía estar seguro de si le ponían lo que llevaba o menos porque solo sabía poner la marca del pulgar; siguió con su empeño y ya le había dicho que aunque se terminara la brigada viraba para enseñarlo, pero el viejo decidió empezar a aprender.

El próximo 22 de diciembre se cumplirán 55 años de la declaración de Cuba como territorio libre de analfabetismo, lo que enorgullece a esta mujer, hoy jubilada, después de una trayectoria laboral como trabajadora civil del Ministerio del Interior (MININT) en tareas de servicios, e integrada a otras tantas en la comunidad o en otros sitios, contribuyendo siempre al proceso revolucionario.

/YMP/

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