Eugenia le sonríe a la vida

Eugenia le sonríe a la vida
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Las Tunas- El sol comienza a despuntar en el horizonte y sus rayos tienen el privilegio, cada mañana, de darle los buenos días a la tunera Eugenia Espinosa.

Con 100 años de edad vemos a Uge, como la conocen sus familiares y amigos, con escoba en mano en su amplio patio, donde no faltan las flores, los gorriones, los árboles frutales y las aves de corral; solo un pequeño malestar en el estómago le recuerda que es una tunera centenaria.

«Mamá le ha dado varios jaque mate al dios Cronos y aún goza de una vitalidad asombrosa, que solo conoce de pequeños problemas con la hipertensión, pero nada grave», así lo destacó a Tiempo21 su hijo Pablo García Espinosa.

Es muy laboriosa, activa y alegre, cualidades que según ella le han extendido la existencia.

«Desde bien temprano agarro la escoba y limpio todo el patio, que es grande. Luego me pongo y preparo el desayuno para toda la familia y así me paso todo el día trabajando, quizás ese sea el secreto de llegar tan fuerte a los 100 años».

Con una sonrisa en los labios y tarareando una canción nos sigue comentando Eugenia Espinosa.

«Como quien barre la tristeza junto al vaivén de la escoba saludo cada mañana como la más linda de todas, y aún coso a mano cojines hasta la una de la madrugada sin usar espejuelos».

Los primeros años de vida de Uge le enseñaron a amar el campo. Su fuerza creció entre el sudor del cultivo y la crianza de animales.

«Nací en una zona de campo y luego cuando me trajeron a vivir aquí, me dije, tienes que hacerte un gran jardín con muchas plantas y flores, y así fue, todo esto me hace feliz», sonríe y se siente dichosa pues junto a sus familiares se sabe querida y protegida.

«Mamá siempre nos dijo a mí y a mis seis hermanos: ríanse bastante para que tengan salud, y parece que tiene razón porque en mi familia todos gozamos de buena salud», dice su hija Elvira García Espinosa y suelta una carcajada.

La psicóloga Xiomara Marcantete Rodríguez, Máster en Longevidad satisfactoria, asegura que para este tipo de personas es esencial mantenerlas en el medio, en un ambiente de paz y amor, con una dieta saludable y la práctica de ejercicios.

«Uge, como otros ancianos tuneros, recibe los servicios médicos especializados que ofrece el Programa Nacional de Atención a los Centenarios, el cual incluye el seguimiento por los equipos básicos de salud y el médico de la familia, y cubre necesidades como sillas de ruedas, bastones, colchones y otros materiales necesarios », explicó Marcantete Rodríguez.

Se pasa una mano por el rostro y sigue tarareando una canción. Uge no sabe de estadísticas que anuncian que, dentro de 25 años, casi la mitad de la población cubana estará envejecida y es necesario unir fuerzas para su pleno bienestar, pues solo en la provincia de Las Tunas, hoy viven 134 personas con más de 100 años.

Después de la despedida, Uge va al patio para seguir trabajando dando palmaditas suaves, al ritmo de una música que no tiene fin.

/YMP/

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