Centro científico, medio siglo preservando ecosistemas costeros

Neisa Mesa del Toro
Prensa Latina

Ciego de Ávila.- La rehabilitación ambiental de Laguna Larga y el vertimiento de arena a playa El Paso son algunos de los proyectos desarrollados en el archipiélago Jardines del Rey, con gran impacto para la protección del entorno.

Especialistas del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros de Cayo Coco (CIEC) se encargan de la ejecución de los programas, cuyo propósito es contribuir al desarrollo sostenible y a la conservación de las zonas costeras.

La colaboración de la Universidad Autónoma de México fue imprescindible para lograr que el agua de Laguna Larga volviera en breve tiempo a intercambiarse de forma natural con el mar.

Para ello fue necesaria la instalación de un novedoso método para la circulación del agua, mediante la utilización de la energía de las olas, ya que el acuatorio está ubicado en una importante zona de desarrollo del balneario Jardines del Rey.

Por su parte el vertimiento de arena a playa El Paso permitió ampliar y mejorar el área de berma o de exposición solar en la zona de baño del hotel Sercotel Club Cayo Guillermo, muy afectada por la erosión debida al cambio climático.

De gran importancia resultan esas labores, no solo por los beneficios al medioambiente, sino también para reforzar la calidad del producto turístico en la región.

Igualmente se recuperó la flora costera en la primera línea de las riberas, vital para afianzar la arena y proteger las dunas, con el fin de lograr una actividad duradera en los sectores de playa

Desde hace cuatro años trabajan para mejorar las zonas de baño, ya que en lugares específicos la línea de costa se ha retirado hasta tres metros por la erosión.

La principal tarea se ubica en Playa Pilar, de Cayo Guillermo, donde las funciones de recuperación la desarrollan a partir de criterios de sostenibilidad y certificación del balneario, considerado entre los de mayor belleza en Cuba.

Allí las labores están concentradas en la conservación de las dunas, las más altas del Caribe insular, con 15 metros de altura, y la vegetación del entorno.

Asimismo, el proyecto Sabana- Camagüey para la conservación de la biodiversidad, concluido el pasado año en la zona, originó tareas para proteger los recursos naturales y la orientación de prácticas económicas adecuadas.

Cofinanciado por el Fondo Mundial de Medio Ambiente y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el esquema es uno de los de mayor impacto ejecutado en Cuba, porque contribuyó a lograr un turismo sostenible con el medio ambiente.

Otros resultados del programa se aprecian en la desalinización de la Bahía de los Perros, la conservación de áreas con alto endemismo de la flora y la fauna, y la implantación del enfoque científico para el cuidado del entorno.

Según el Doctor en Ciencias Biológicas Fabián Pina, desde mediados de la década del 90 realizan estudios en Jardines de la Reina, al sur de Cuba, para preservar la biodiversidad terrestre y marina de ese sitio natural.

En dicha zona del sur cubano efectúan acciones para evaluar la conectividad entre diferentes cayos y examinan e ilustran los procesos ecológicos más relevantes para salvaguardar las especies del ecosistema.

El archipiélago Jardines de la Reina está formado por unos 600 cayos e islotes y es considerado el mayor espacio de naturaleza virgen de Cuba y el mejor conservado de los cuatro que rodean la isla.

El CIEC fue creado el 28 de noviembre de 1991 y, dos años después, el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, visitó Cayo Coco y lo consideró un centro importante para proteger el medio ambiente. ‘Es un centro para investigar de todo

Artículos relacionados

Ordenamiento monetario, clave en la nueva estrategia socioeconómica de Cuba

redigital

Gobierno cubano con tres prioridades: enfrentamiento a la COVID, batalla contra el Bloqueo y estrategia económico-social

redigital

Presidente cubano destaca labor de médicos internacionalistas en Dominica

Agencia Cubana de Noticias

Escribir Comentario