Fidel y los dignos hombres de los cascos blancos

Fidel y los dignos hombres de los cascos blancos
Fidel recorre las obras de construcción de la Central Electronuclear de Juraguá. (Foto: RCM)

Las Tunas.- Los trabajadores de la construcción de Cuba conmemoran hoy el cinco de diciembre, pero esta vez sin la presencia física del líder histórico Fidel Castro, que en una ocasión los calificó como «los dignos hombres de los cascos blancos».

Eso ocurrió en el discurso pronunciado en el acto central por la fecha, celebrado en la inauguración de la escuela formadora de maestros Presidente Salvador Allende, en La Habana, el 5 de diciembre de 1974.

En su intervención el líder cubano se dirigió a una representación de ellos y le dijo que eran los creadores de todas esas maravillas: de las escuelas, hospitales, centros de producción, del desarrollo agropecuario e industrial de la nación.

Fidel destacó que de sus manos laboriosas, de su trabajo, viene el cambio, viene la base material que necesita la sociedad «ellos construyen cuanta obra se necesita en cualquier aspecto de la vida del país».

En ese discurso señaló que «el hombre de la construcción tiene otra apreciación, se le mira con otros ojos, se le mira como verdaderos creadores: ¡los dignos hombres de los cascos blancos!, esos cascos se convierten en un símbolo de los trabajadores de vanguardia, de los trabajadores que van abriendo paso al futuro de la patria».

Al calificarlos así el líder histórico depositaba toda su confianza en los constructores cubanos, trabajadores de un sector clave para el desarrollo de las provincias. Ello devino incentivo y motivación para esa fuerza que desde mucho antes dedicaba sus esfuerzos a construir obras de gran envergadura en tiempo récord y hacer desde cierto punto de vista una proeza constructiva.

Durante estos años el sector de la construcción ha realizado un notable esfuerzo en el terreno de la educación, en el programa de hospitales, hogares de ancianos, creación las comunidades, viviendas, círculos infantiles y todas las facilidades para resolver los problemas de la familia y de la sociedad.

Aunque las prioridades, desde luego, las han tenido las construcciones económicas, es decir fábricas, industrias, termoeléctricas, para dar respuesta a las necesidades más apremiantes del país.

Esa es la enorme importancia que tiene el sector de la construcción, un sector básico, porque como dijo Fidel «si el sector de la construcción no se desarrolla, no se desarrollan los demás sectores».

Como reconocimiento a ello el líder histórico asistía muchas veces a la edificación o inauguración de las obras, para palpar su marcha, sugerir una idea, preocuparse por los hombres o simplemente intercambiar su gorra verde olivo con el casco blanco de algún constructor.

Hoy, cuando se conmemora el día del constructor, a propuesta de Fidel en ocasión del tercer Congreso de los Constructores, se rinde homenaje también a Armando Mestre Martínez, asaltante del Cuartel Moncada, expedicionario del Yate Granma y mártir del sector y al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, quien en diciembre de 1956 expresó: “¡Aquí no se rinde nadie…!”, en los sucesos de Alegría de Pío.

Ahora, que el líder cubano no los seguirá acompañando físicamente en cada cinco de diciembre, los constructores están más comprometidos que nunca a redoblar los esfuerzos en el cumplimiento de la tarea diaria y hacer realidad sus palabras de que Revolución es construir, expresión de la voluntad del Gobierno de consolidar los programas de desarrollo del país y nuestras victorias constructivas.

/YDV/

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