Ruslan Vargas: Orgulloso de sus manos

Ruslan Vargas: Orgulloso de sus manos Las Tunas- Por un camino de tierra húmeda, rodeado de un frondoso follaje y modestos bohíos, se llega al taller artesanal del Proyecto de Conservación y Manejo de la Diversidad de Palmas Autóctonas, ubicado en la comunidad de Ojo de Agua, del municipio tunero de Majibacoa.

Creado el 4 de diciembre del 2008, con la ayuda de distintas instituciones gubernamentales, en el taller se elaboran alrededor de 25 tipos de objetos artesanales de yarey y constituye a la vez fuente de empleo de una veintena de lugareños, la mayoría mujeres.

Con un carisma peculiar Ruslan Vargas Miranda, promotor cultural de la comunidad y uno de los fundadores del proyecto, recuerda que la iniciativa incluye también el sembrado de varios tipos de palmas, el conocimiento de sus géneros y la elaboración de diferentes artículos artesanales con los recursos naturales que brinda ese árbol.

Cuando el joven, de poco más de tres décadas de existencia, se mira las manos ceñidas por la huella de largas horas de trabajo, no puede hacer más que sonreír. Las ampollas le remiten a cada jornada entre él y los otros artesanos que lo ayudan a construir sombreros, búcaros, carteras, jabas, cestos y otros objetos que se multiplican cada día.

Ruslan Vargas: Orgulloso de sus manos Y de sus manos, como de las manos de un mago, renacieron las paredes de una vieja edificación casi en ruinas para ofrecerle al público de ese poblado la posibilidad de relacionarse con la artesanía, conservando la identidad campesina cubana y promoviendo en las nuevas generaciones el amor hacia la naturaleza.

Ruslan deslumbra por la pasión con que habla de su trabajo. Entre palabras, el ojo de este periodista se pierde en una exquisitez inusitada entre máquinas de coser e implementos de trabajo, y obras, muchas obras, de fino acabado, que revelan los insomnios de un joven consagrado ya al cultivo de la artesanía y del espíritu.

Me llamaba la atención ahorita que escondías las manos ¿Por qué?
«¡Ah! Porque estaban sucias, acabadas de tanto trabajo. Pero ahora no quiero esconderlas, mejor las enseño, porque estoy orgulloso de ellas. De mis manos nacieron todas estas cosas lindas que tanto bien me hacen a mí y a otras personas».

En la comunidad de Ojo de Agua existe una exuberante vegetación y predominan los guanales, con palmas que se usan como cobija de viviendas campesinas, y el yarey utilizado en la confección de las manualidades.

/YDV/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

Inés y el banco: una unión para toda la vida

Leydiana Leyva Romero

José Carlos, comunicador a todas

Naily Barrientos Matos

Un innovador de estos tiempos

Yaimara Cruz García

Escribir Comentario