Lecturas

¿Un sorbito de café?

¿Un sorbito de café?Es difícil encontrar un cubano que desconozca el placer cotidiano de despertar con un café caliente acabadito de colar, pues aunque el codiciado grano no es originariamente de la isla, ya es parte indisoluble de la tradición gastronómica.

Aroma y sabor contradicen la lógica de las bebidas refrescantes, tan propicias para climas tropicales, e incluso hay quienes se insultan cuando la taza en los establecimientos públicos carece de la leve cortina de humo que amenaza la lengua de los apurados.

Caliente, amargo, fuerte y escaso, reza la voz popular como la mejor receta para consumirlo, aunque por estos días las variantes abundan tanto como los precios y las propiedades estimulantes que invitan a trasnochar y madrugar en su compañía.

Solicitarlo y encontrarlo son acciones que no admiten mucha demora, pues a falta de pregones mañaneros abundan las propuestas gráficas en cada cuadra y esquina, con sui géneris invitaciones a consumir la bebida mezclada, como ya es usual beberla.

Por mi parte disfruto la vista, gozo en el placer de los demás y me prometo: no más de una tacita al día, por eso de evitar adicciones irreversibles, pero se acercan los frescos días del invierno especial que vivimos en Cuba, sobre todo en el Oriente, y a falta de mejor justificación para abandonar la cama caigo como una víctima más en sus garras.

Y es que su influjo resulta difícil de resistir porque su reclamo invita a la tertulia, incentiva cercanías, visitas y alguna que otra grata despedida con sabor a regreso; por eso, y solo por eso, me atrevo a justificar el inocente pero reiterado contacto de mis labios con la infusión mientras me digo: a falta de té… ¿un sorbito de café?

/YMP/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos   en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

Señora de 98 años recorre su país y el mundo con vitalidad: la Radio Cubana

Redacción Tiempo21

Fidel, en la guía del triunfo

Leonardo Mastrapa: su optimismo para apreciar la vida siempre fue un ejemplo para todos

Yanely González Céspedes

Enviar Comentario


3 + = seis