Las Tunas, Cuba. Lunes 25 de Septiembre de 2017
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Cristina frente al bloqueo y otros retos

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Cristina frente al bloqueo y otros retos (Cortesía de la entrevistada)

Cristina Torres Hidalgo, tecnóloga en derivados de la harina. (Cortesía de la entrevistada)

Las Tunas.- Cristina Torres Hidalgo es una tecnóloga en derivados de la harina en la Empresa Integral Industria Alimentaria, de la provincia de Las Tunas, para quien resulta muy cotidiano contribuir al ahorro de recursos y la sustitución de importaciones en su labor como integrante de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR).

A partir de las realidades con que tropieza cada día y de las carencias, siempre tiene en mente o en ejecución alguna idea para garantizar la continuidad de producciones destinadas al consumo de la población, desde el pan hasta otros muchos surtidos. En diálogo con esta reportera describió parte de su quehacer.

¿Por qué la galleta Vitamalta goza de tanta aceptación?

«Esa galleta existió, pero a partir de los cambios en los procesos productivos se vuelve a obtener haciendo algunas modificaciones en la fórmula; me refiero a materias primas que en estos momentos no existen, por ejemplo la mantenca, que es importada, y la miel de abeja que es un producto de alto costo.

«Se decidió hacer de nuevo esta producción con la sustitución de la manteca por aceite vegetal y la miel de abeja por miel de azúcar; estas pruebas se hicieron hace algunos años y se obtuvo una galleta de muy buena calidad», refirió Torres Hidalgo.

«Hubo talleres de intercambio con personas de mayor experiencia hasta que la logramos de forma manual, sin embargo no teníamos como generalizarla con sus características, y fue cuando se compró en la provincia una línea de galletas de procedencia italiana y pudimos llevarla a escala industrial.

«La fábrica traía un molde con las características de la galleta que deseábamos obtener, en los primeros días de prueba no lo aplicamos, esperamos que funcionara a toda capacidad, y cuando se logró la galleta de mejor calidad y que más fácil se obtuvo fue la Vitamalta. En el año 2012 comenzó la producción y en el 2014 se hizo a toda capacidad».

Un surtido que se estabilizó en el mercado, pero no ha sido el único. ¿Qué otros aportes ha desarrollado?

«En mi trabajo como tecnóloga en derivados de la harina he tenido la oportunidad de racionalizar producciones, al hacer estudios de su rendimiento y lograr mayor eficacia, mediante la eliminación de los procesos menos eficientes a favor de mayor producción.

«Por ejemplo en un batido de repostería se hacían ocho panetelas y por los estudios se ve que se podían obtener nueve, con la misma materia prima, y hemos sustituido el papel al utilizar grasa en los sartenes.

«Cuando en las panaderías se deterioraron los recipientes donde se fermenta la masa tuvimos la necesidad de hacer un método diferente en la producción de pan, que se estuvo aplicando por un período de más o menos 15 años.

¿Cómo ha compartido la trayectoria en la ANIR con el resto de las labores?

«En la vida de anirista llevo aproximadamente 16 años, porque la trayectoria laboral es más larga, y esa actividad es la que me ha permitido esa cantidad de innovaciones. Me ha sido bastante fácil porque es la tarea que atiendo, constantemente nos enfrentamos a dificultades en los procesos, y para continuar las producciones nos vemos en la necesidad de hacer variaciones, modificaciones.

«Tenemos que estar innovando siempre, más en un país como el nuestro que es un país bloqueado; cuando no tenemos la materia prima hay que buscar soluciones».

¿En qué sentido golpea más fuerte el bloqueo en la industria alimentaria?

«Precisamente en las materias primas, en el caso del bicarbonato se trae desde China, y a veces no está ni en el país, pero se encuentran alternativas; por ejemplo en el paniqueque que es muy codiciado por la población nos hubiéramos visto en la necesidad de parar su producción.

«A partir de la labor innovadora logramos mantenerla, y para todos era algo muy sorprendente que aplicáramos polvo de hornear y se obtuviera un producto de calidad.

«También está afectada la tecnología con el período de explotación vencido en las fábricas, y muchas soluciones de la ANIR posibilitan su funcionamiento, así como la fabricación y recuperación de piezas de repuesto, de las cuales hay mucha carencia, incluidas las del transporte», subrayó esta destacada tunera.

/YMP/

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Sobre Maira Castro Lora

Periodista. Graduada de la Universidad de Oriente. Oriunda de la provincia de Santiago de Cuba. Fue Jefa de Información y de Redacción. Es reportera de temas de la industria, la ciencia y la tecnología. Ahora se desarrolla como corresponsal de Radio Reloj en la provincia de Las Tunas y se mantiene colaborando para Tiempo21 y Radio Victoria. Es una profesional competente, que demuestra calidad en su labor diaria. @micelele

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