Las Tunas, Cuba. Lunes 20 de Noviembre de 2017
Home > Especiales > Historia > Amancio Rodríguez Herrero: un dirigente obrero íntegro

Amancio Rodríguez Herrero: un dirigente obrero íntegro

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

La Historia de Cuba está llena de revolucionarios que supieron ganarse el respeto y la admiración del pueblo que aún después de muertos, los admiran.

De pura estirpe humilde nace el 16 de octubre de 1917, en el vecino poblado camagüeyano de Cuatro Caminos, del barrio de Cascorro, Amancio Rodríguez Herrero, quien años más tarde sería un indiscutible líder obrero.

Como joven sin posibilidades de poder estudiar en aquella época, tiene que incorporarse a labores agrícolas en su zona, donde conoce en carne propia la explotación de los dueños de tierras y la ausencia de oportunidades por una vida mejor.

En ese proceso natural de oposición a esa situación, las ideas marxistas encienden una chispa dentro de él inyectándole  ideas dirigidas a transformar la sociedad de esa época y en defensa de los trabajadores.

Amancio Rodríguez Herrero conoció en su zona de residencia en la colonia La Lomita,  al fundador del Partido Comunista de Cuba, Arsenio Yero Álvarez,  quien con su prédica influyó mucho en su pensamiento revolucionario del joven.

Es así que ingresa en 1935 a la Unión Juvenil Socialista y ese mismo año es nombrado secretario general del sindicato en La Lomita, y ya en 1937 es admitido como militante del Partido, abrazando para siempre las banderas del Marxismo Leninismo.

Su labor en defensa de los obreros provocó el odio de los dueños del Central Francisco y al no poder desmoralizarlo ante sus compañeros, trataron de comprarlo expidiéndole un cheque en blanco para que el pusiera la cantidad de dinero a cambio de su silencio y traición a los de su clase, lo cual rechazó con indignación.

Sin él saberlo firmaba así su propia sentencia de muerte.

Los elementos mujalistas cumpliendo órdenes del presidente de turno, Carlos Prío Socarrás, contrataron al asesino llamado Rafael González Marrero, conocido por el Burro.

Ese sujeto aprovechó la celebración de una asamblea sindical, donde fue ultimado de un disparo junto a su inseparable compañero de causa, José Oviedo.

A ese sepelio asistió el gran maestro de la clase obrera Lázaro Peña, quien realizó la despedida del duelo, expresando con firmeza:

«Algún día este crimen será vengado y cuando esto ocurra este central llevará el nombre de Amancio Rodríguez».

El seis de agosto de 1960 el Gobierno Revolucionario interviene el central Francisco, y los obreros allí reunidos acordaron que éste llevara su nombre, el cual conserva  hasta hoy.

/DCG/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos   en Twitter y Youtube

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Enrique José Villegas

Periodista. Universidad de Oriente. Profesional de larga y brillante trayectoria. En Radio Victoria, emisora provincial de Las Tunas se ha desempeñado en diferentes cargos, desde director del noticiero Impacto, reportero y actualmente redactor. Maestro en el uso de la yuxtaposición, en busca de la noticia con intención. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @VillegasArias1

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


9 × = sesenta tres