Las Tunas, Cuba. Martes 26 de Septiembre de 2017
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La luz del ocaso de la vida

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La luz del ocaso de la vida (Foto de la autora)

De izquierda a derecha: Telma, Élcida, Elcónida e Isabel, son ejemplos de cómo vivir y disfrutar la adultez. (Foto de la autora)

Las Tunas.- De sus labios brota la franca sonrisa cuando hablan del orgullo de peinar canas; son abuelas, y contar con familia y un hogar que todo el día las mantiene en ajetreo, son los motivos principales para no renunciar a la pasión por la vida.

Cada mañana, cuando el Sol despunta, ya están en pie y aunque la existencia también ha sido dura, saben que mantenerse activas es el secreto para vivir con calidad sus años.

Elcónida Cepero Aguilera ya tiene 76 años y una alegría contagiosa que asegura su criterio de que hasta para saludar a alguna persona hay que tener una sonrisa en los labios, porque eso mantiene con vitalidad.

«Yo desde los nueve años trabajé en comercio y solo me jubilé con más de 50, porque la columna no me acompañaba. Pero mantener mi casa organizada, atender mi hogar y mis nietos, me dan ánimo para seguir.

«Uno mismo tiene que hacerse el propósito para poder seguir. A esta edad de la vida yo disfruto mis hijas, mis nietos, mi hogar; ah, y las canas, porque me las miro y la gente me dice: ¡Píntatelas!, pero les respondo que no, que ese es el orgullo más grande que uno tiene en la vida, llegar a esta edad».

Yo quisiera llegar a los cien o más, enfatiza Elcónida, y de sus labios sale una risa pícara y entusiasta.

Pero Isabel Cristina Labrada Escalona también es una abuela diferente, porque con sus 69 años, no ha dudado nunca en dar lo mejor de ella y con la convicción de que no se puede estar amargado, porque es la persona que más rápido se acaba, como ella insiste en sostener.

«Me siento muy bien. Me paso el día en los quehaceres y solo me propongo sentarme en la noche, para ver la programación noticiosa de la televisión. Pero sobre todo mis compañeras del círculo de abuelos y mi profesor, me han ayudado mucho a motivarme.

Élcida Pupo casi tiene 79 años, pero aún conserva la fuerza de la voz que la acompañó por 57 años, desempeñándose como auxiliar pedagógica en una escuela primaria de Las Tunas, y ahora la sorprende con frecuencia el saludo afectuoso de algún viejo alumno.

«Estoy muy bien en el Círculo de Abuelos, que le hemos llamado Vilma Espín; converso con mis compañeras; visitamos lugares; hacemos con cierta sistematicidad cumpleaños colectivos, y todo eso le da a uno alegría, fuerza y deseos de vivir.

«Vivo muy bien, aunque somos mi esposo y yo solitos, pero tengo unas bisnietas que son mi vida. Por eso, quiero seguir luchando por la vida».

Telma Galarraga Martínez ya disfruta sus 80 años, recién cumplidos, y asegura que trabajó mucho y fuerte en la vida.

«Yo trabajaba en la agricultura, lo mismo desyerbando, que halando un arado junto a otra compañera, para sustentar a mi familia.

«Tengo seis hijos, 25 nietos, bisnietos y tataranietos. Y la felicidad mía es la familia, que se me llena la casa en días especiales, como mi cumpleaños o la fecha de las madres.

«Quisiera llegar a los 120, pero con salud. Me siento bien y he encontrado muchas amistades.

«Me paso el día en acción, pero reconozco que después de hacer las cosas de la casa, salgo a pasear, porque me encantan las actividades; siempre estoy detrás de ellas, pues me divierto».

Cuando se superan los 60 años muchas personas creen que llegó el ocaso de la vida; sin embargo, existen todavía motivaciones para vivir.

Estas abuelas sencillas, dinámicas y ocupadas en darle mucha vida a sus años, viven en cada jornada las situaciones difíciles de cualquier humano, pero encuentran en el círculo de abuelos, y en su cofradía, la luz para iluminar su edad.

Este 1 de octubre es el Día de las Personas de Edad, una fecha para pensar en qué podemos hacer para concebir un ambiente de felicidad, amor y atenciones a quienes ahora tienen dibujadas las huellas de los años, pero el privilegio de vivir la ancianidad.

/YMP/

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Sobre Darletis Leyva González

Periodista, graduada de la Universidad de Oriente. Se desempeña como reportera con excelentes resultados en su gestión diaria. Es aguda en sus trabajos de opinión. Una de sus características es contar historias de vida en la que el factor humano está siempre presente. Atiende los temas de salud, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de cuba, premiada en varios concursos. @DarletisLG

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